miércoles, 30 de marzo de 2011

Cortazar (tributo)

Como una “Presencia,”
Por puro “Divertimento”
Casi como un “Bestiario”
Al “Final del Juego”
Saque “Armas Secretas”,
Como si fueran “Los premios”
Del “Ultimo Round”
Para alcanzar “La otra Orilla”,
Plagada de “Historia
De Cronopios y Famas”
Y otras “Ocupaciones raras”.
Puro “Material Plástico”
En el cielo de la “Rayuela”.
Como si de “Todos
Los fuegos el fuego”
Diera “La vuelta al día
En ochenta mundos”,
Y “Un tal Lucas”
Repitiendo constante
“Queremos tanto a Glenda”
Siempre a ”Deshoras”,
Como ”Autonautas
de la cosmopista”
En esa ”Nicaragua
Tan violentamente dulce”,
“Salvo el crepúsculo”.
Ese ”Octaedro” poblado
de ”Pameos y meopas”
en esta ”Buenos Aires, Buenos Aires”
que no es mas que "La Edición"
”62, Modelo para armar”
del ”Libro de Manuel”
en ”La casilla de los Morelli”,
esa ”Prosa del observatorio”
en la que ”Fantomas
contra los vampiros multinacionales”,
hurgando ”Territorios”
como una ”Cuestion
Estrictamente no profesional”.
Un ”Humanario”,
Descubre que
”Alguien anda por ahí”.
Y ese no soy más que yo
en el London City
buscando el duende
que inspiro a Cortazar.
Y que no aparece
En la taza de café.

lunes, 28 de marzo de 2011

Fuego

Sobre negro fondo de telón
cual diestros danzantes,
naciendo del socavón,
en mil formas cambiantes
las llamas en aluvión
con ruidos altisonantes
a lo lóbrego, dan iluminación.
Figuras alternantes,
en rápida y fugaz acción,
de la lumbre fiel amantes,
sin ninguna circunspección
a las sombras amenazantes
quitan toda contención.
Prendados de ellas, acuciantes,
bella y única decoración,
los ojos reflejan brillantes
sentimientos del corazón.
Detenidos los caminantes,
embelezados por la función,
se tornan confesantes,
y en silenciosa dicción
prometen amores constantes.
Milagros del fuego dulzón.
Que en la noche vacilante
hace del beso una unción.



Anedo: Delito


Señor Juez:

Informo a V.S. que en el día de la fecha, siendo aproximadamente las 18:30 horas, el Prosecretario del Tribunal, Juan de Gambassi, me hizo saber que en circunstancias que el imputado Gregorio Fabio Pérez se encontraba sentado en una silla dentro de uno de los compartimentos de la Secretaría, pudo advertir que el nombrado estaba comiendo un sándwich.
Es así que interrogó a los demás miembros de la Secretaría, quienes le informaron que el sándwich en cuestión lo había adquirido para comerlo el Oficial de Policía Roberto I. Durango.
Este interrogatorio aconteció en el mismo momento en que el imputado Pérez lo estaba comiendo, pudiendo presenciar este suceso el Auxiliar Carlos Monado, el Escribiente Damián Lucano, el Auxiliar Rubén de Dios, el Defensor Oficial Dr. Raúl Koll, el Prosecretario de esa Defensoría Suárez Otalagano, la Auxiliar Goya Álvar Correro y el Ayudante de 4ª Coco E. Lema del Servicio Penitenciario Federal.
En el mismo momento en que el Prosecretario se hallaba interrogando al personal de la Secretaría, el imputado Pérez le refirió al Escribiente Damián Lucano que el propio Prosecretario lo había autorizado al efecto.
En el medio de la confusión el detenido Pérez se lo refirió a este Funcionario. En ese mismo momento, y al preguntarle Gambassi, señaló que en realidad le había pedido autorización al efecto, pero que nunca contestó.
También dijo que ante el silencio, lo comió.
Por su lado, Gambassi dijo que en ningún momento lo autorizó a ello, y que tampoco nunca lo escuchó preguntarle si podía comer el sándwich cuestionado, más aún, ya que le pertenecía al Oficial de Policía Durango.
Aclaró, que momentos antes de ello y en el transcurso de la indagatoria que se le recibía, el Auxiliar Monado le había dado al imputado Pérez medio sándwich para que comiera.
Por último, cabe dejar constancia que cuando el imputado Pérez fue sorprendido comiendo el segundo de los sándwiches —que motiva el presente informe— éste se encontraba dando la espalda al personal de la Secretaría, presumiéndose que así lo hacía para ocultarse y evitar ser visto.
Asimismo, agregó ticket que acredita la compra de tres sándwiches, siendo uno de ellos el que motiva este informe.
Es cuanto informo a V.S.
Secretaría Nº 17, Marzo 20 de 199x. Marisa Sonia Sorepina - Secretaria Federal


Buenos Aires, Marzo 20 de 199x
Tiénese presente el informe que antecede, y pudiendo constituir un ilícito de acción pública, elévese a la Oficina de Sorteos de la Excma. Cámara del Fuero, a efectos de que mediante sorteo de práctica se desinsacule el Juzgado que deberá investigar el mencionado suceso.
Sirva lo proveído de muy atenta nota de elevación. (firmado) J.J. - Juez Federal

(textual de un expediente penal en el que una persona estaba imputado del delito de homicidio - Los nombres han sido cambiados)

Anedo: Herederos

Cuando una persona fallece, si no deja un testamento, se debe iniciar un procedimiento judicial denominado “sucesión ab intestato” o sea un juicio sucesorio donde no hay testamento.
Como en todo este tipo de juicios, se debe probar el fallecimiento de la persona, denominado “de cujus” o “causante”, si tiene cónyuge el matrimonio por el correspondiente certificado y el de sus hijos si los tuviere o demás parientes que aspiren a ser designados sucesores, y finalmente declarar los bienes de la persona fallecida.
Todas estas documentales generalmente se aportan con el primer escrito y en el también se solicitan se publiquen los “edictos”, esto es, unos avisos en los diarios oficiales o en los de mayor circulación, en los que se informa al público en general que tal persona ha fallecido y que sus presuntos herederos han abierto la sucesión.
Esto tiene como finalidad poner en conocimiento de todos que los bienes del fallecido han dejado de pertenecer al mismo y van a entrar en el patrimonio de otras personas, por lo que, si alguien resulta acreedor o tuvo algún tipo de negocios con el fallecido, se puede presentar en el juicio y, o bien tratar de cobrar lo que le corresponde o bien finiquitar el negocio que hubiera tenido.
Para eso se establece un plazo de treinta días a contar de la publicación del último edicto, que generalmente se publica por tres días corridos.
Transcurrido este tiempo, se solicita al juez que, si nadie se presentó en el expediente se dicte “declaratoria de herederos” o sea que el juez diga que personas han de suceder al fallecido y que los bienes de este Irán a aquellas.
Una vez que se dicta la “declaratoria de herederos”, y si hay bienes registrables (inmuebles, vehículos automotor, maquinarias que deben ser registradas, etc.) se debe solicitar, se pide la correspondiente Inscripción en el Registro que corresponda (de la propiedad inmueble, de la propiedad automotor, etc.
etc.)
Todos estos pasos los había llevado a cabo felizmente en muy poco tiempo, puesto que no había desavenencias entre los herederos, esposa y tres hijos todos mayores de edad, nos encontrábamos en el momento de inscribir los bienes (dos departamentos, una pequeña chacra, un vehículo utilitario y otro familiar) en los respectivos registros, lo cual solicitamos.
Cuando volvimos a tomar contacto con el expediente sucesorio, nos encontramos que el Juzgado había ordenado que: "Previo a la Inscripción deberá notificar la Declaratoria de Herederos al Causante de autos"
Felizmente y ante nuestro reclamo, el Juzgado comprendió el error en que había incurrido y rápidamente lo revocó, puesto que de no hacerlo en menudo problema nos hubiéramos visto al tener que notificar al muerto de quienes eran sus herederos.


Anedo: Alimentos

En la República Argentina, como supongo sucede en muchos otros países las personas que son declaradas judicialmente “incapaces”, esto es, que no pueden valerse por sus propios medios ni manejar su persona y su bienes, merecen protección judicial y sus familiares tienen para con ellos diversos tipos de obligaciones, entre ellas las de brindarles alimentos, esto es, proveer a sus necesidades, no solamente las alimentarias propiamente dichas, sino también a aquellas que hacen a su salud, y bienestar en general, obligación esta que se mantiene mientras dure la incapacidad.
Esta declaración de incapacidad está normada por un capitulo específico del Código Civil y toda una serie de artículos, entre ellos el artículo 152 bis, que establece algunas causales y condiciones para declararla.
Nuestro ordenamiento, también señala que son incapaces (se denominan relativos) los menores de edad, incapacidad esta que se pierde automáticamente al llegar a la mayoría de edad que es cuando se adquiere capacidad plena y con ella cesa la obligación alimentaria.
Pues bien, en su momento se hubo de iniciar un expediente por ante un Juzgado Civil solicitando la incapacidad de dos personas, y se solicita del padre de los mismos el aporte de una cuota alimentaria, de todo lo cual se obtiene una sentencia favorable.
Por lo general, y en este caso en particular la cuota alimentaria tiene un valor fijo en la moneda de curso legal, pero en Argentina no es raro, que este valor de la moneda se deprecie y al cabo de un tiempo resulta necesario requerir el aumento de la cuota alimentaria.
Pues bien, en el caso de marras, transcurrido un tiempo la cuota alimentaria resulta insuficiente y el curador, esto es quien está a cargo de los bienes del insano, solicita un aumento de cuota alimentaria, en un incidente que, lógicamente se inicia contra el padre de dos INSANOS (152 bis), se adjunta toda la documental correspondiente (expediente ad effectum vivendi, etc. Etc.)
Presentado el escrito en el Juzgado correspondiente, se queda a la espera de que el juez ordene, cuanto menos el traslado al progenitor y al defenor de incapaces para que, una vez que estos contesten, el trámite continúe.
Pero, he aquí, que luego de un lapso prudencial, al volver a solicitar el expediente, encuentro que el Juez había establecido que: “ATENTO QUE LOS MENORES ALCANZARON LA MAYORIA DE EDAD (sic) se rechaza lo solicitado y se dispone el archivo del expediente....”
Evidentemente no se había leído el escrito solicitando el aumento de la cuota ni tampoco el expediente originario y solamente se tuvo en cuenta que en la carátula figuraba “Aumento de cuota Alimentaria”, en consecuencia, alguien constató que las personas a favor de quienes se solicitaba dicho aumento eran mayores de edad y resolvió el rechazo, sin percatarse de que en realidad eran INSANOS, y como tales, incapaces.

Anedo

El título de esta serie de relatos, tiene su origen en una historia contada por un maestro de escuela primaria, don Julio Cisneros, jujeño el, allá por los años 60 o 61, en la patagonia argentina.
Relataba este docente que sus primeros años practicando la enseñanza, los había desarrollado en una pequeña localidad de su provincia y que, empujado por los ímpetus que la escuela normal había incorporado a su formación, volcaba todo su empeño en corregir los localismos y modismos de sus pequeños alumnos tratando de que “castellanizaran” su hablar cotidiano.
Tarea por demás difícil esta, imagino, sobre todo en un país muy marcado por los regionalismos y los localismos en el hablar diario, los cuales se extreman en una región como la de la Puna.
Factor que no es exclusivo de ella, pues cada una de nuestras regiones tiene sus propios “hablares”, los que, en una rara simbiosis que nos hace homogéneos, todos entendemos en su significado y significancia: así uno puede escuchar referirse a un niño como chango (provincias del Noroeste), gurí (mesopotamia), pibe, purrete, pebete (términos mas bien porteños) y otros mas que no viene al caso relatar.
La cuestión es que, en esta localidad donde Don Linares hacía sus primeras armas como educador, era muy de costumbre emplear un aumentativo para designar casi todas las cuestiones, una empanada era una “empanadota”, una pelea una “peleota”, una tarea una “tareota” y todo así por el estilo.
Una y mil veces el recién entrenado y estrenado maestro exigía a sus alumnos que no emplearan el aumentativo, pero sus esfuerzo resultaban en vano, hasta que un día, con el fin de incentivarlos, invitó a sus alumnos a que cada uno de ellos hiciera, verbalmente, un relato de algún acontecimiento que los hubiera sorprendido o llamado la atención, pero poniendo especial cuidado de no emplear el aumentativo “ota” que tanto quería borrar del vocabulario de sus párvulos.-
Palabras mas palabras menos, la cuestión es que, como corolario de su arenga educativa les dijo: - “A ver, quien es el primero en contar su anécdota”
Aunque todos los niños sonrieron más o menos ladinamente, solo unos pocos levantaron la mano, de entre los cuales el maestro Linares eligió a uno para que comenzara la ronda.-
- “Yo maestro le voy a contar mi anedo” dijo el seleccionado.
- “Que nos vas a contar? - Interrogo el educador
- “Una anedo que me ocurrió a mi mismo” – sin titubear respondió el muchacho
Perplejo, sin comprender que era lo que le quería decir el expositor seleccionado, y como buen docente, requirió que se le explicara que significaba “anedo”
- “Lo que Ud. dijo, maestro, una historia que me pasó a mi viniendo a la escuela”
- AH!! - Dijo don Julio, comprendiendo al fin lo que el niño quería decir, - “nos vas a contar algo que te paso, una anécdota?”
- No, no es algo tan grande, es solo una anedo” fue la respuesta final que obtuvo.
Obediente y deseoso de complacer a su docente, el alumno había omitido el aumentativo “ota”, tal como reiteradas veces se lo habían pedido en clase.
Esta historia, real o no, quedó en mi cabeza desde mis años de escuela primaria y cuando se da la ocasión en que debo referirme a algún acontecimiento de este tipo, siempre comienzo diciendo que voy a contar una “anedo” y, por supuesto, relato lo escuchado de quien también fuera mi docente.
Por mi profesión o trabajo, como quiera que uno desee entenderlo, he ido recopilando a lo largo de cuarenta años unas cuantas historias que en estos días se me ha ocurrido publicarlas bajo el titulo genérico “Anedos”, titulo que, creo merecía esta explicación.

domingo, 27 de marzo de 2011

Proveidos

Previo a todo trámite,
manifieste a que fines
lo que pide, pide.
Que, de estar en condiciones,
Las entradas a la cámara
Y sin remisión a sala,
ni rechazo de su presentación
le serán concedidas,
pudiendo reproducir el acto
previa conformidad
de ambas partes

Fin de semana

El viernes trajo consigo,
como la luna noches atrás,
los más famosos fulanos,
aliados a “los hechos de la vida”.
Los eternos adolescentes.
Con esa infantil mentalidad
marcada en cada mínima señal.
Luego, primero con asombro
y poco a poco con normalidad,
con el caer de la tarde
la tristeza me dominó.
En tropeles miserables.
Desquiciados, desarticulados
Derrumbados jóvenes
golpeaban a las puertas
de este y de cada fin de semana.
(Y parece que lo seguirán haciendo)
Embebidos en el alcohol,
Ahogándose en su propia sangre.
A veces con la esperanza y la ilusión
de ser más fuertes que la razón.
(desmoronamiento de la esquizofrénica)
No existe tal cosa como una fiesta gratis
Alguien siempre paga la sin razón.
¿Cómo es esto posible?
Imaginemos posible jugar
una apuesta demasiado riesgosa:
Aprovechemos de mejor manera el futuro




sábado, 26 de marzo de 2011

Haciendolo

.


Para poder amarte.
Ha llegado el momento,
Debo apuntalar la confianza,
Acrecentar el buen humor.
con el compromiso ya asumido,
planificado desde hace tiempo,
Que he tomado como un reto.
Puede que existan
muchas maneras de conseguirlo,
pero solo una ha funcionado
en la realidad y es haciéndolo.




Viviendo

Estoy en el buen camino

de un destino desconocido.

O sea, estoy viviendo.


jueves, 24 de marzo de 2011

Propia imagen

La miró. Solitaria.
De a ratos feliz,
frente al espejo.
Libre con mayúsculas
con su maquillajes.
Apasionada por vocación
de su propia imagen.
Enclavada en cielos
e infiernos inexistentes.
Y solo pudo decirle
“... se que no soy
tu príncipe encantado...
Apenas si,
un hombre
de ti enamorado"

miércoles, 23 de marzo de 2011

martes, 22 de marzo de 2011

Acordes sensibles

Deshilvano esperanzas
Franqueando ayeres,
Pausado deambular
Rasgueando mi tiempo,
En acordes sensibles
De nostalgia y quereres.
Esbozo sonrisas
En labios prestados
Pespunteando alegrías
Por los atardeceres.
Contemplo y dibujo
De azules y blancos
De tu cuerpo el trazo
Acortando volveres.
Menguan la espera
Evocaciones vividas,
Evidente agasajo
De felices anocheceres.
Pulso en el viento
Buscando el arpegio
Que defina invariable
Lo galana que eres.
Y sin embargo me faltan
Los sonidos perfectos
Que en ti ensalcen
Lo mejor de las mujeres.

sábado, 19 de marzo de 2011

Contigo

Quedo, me estoy quedando
Delineado en el confín
De la esfera de tus ojos
Del renuevo de tu piel.
El agobio de mi espíritu
Solo es goce y alegría
En palabras de deseo.
Ganar el mundo entero
En los límites del lecho,
Danzarín encabriolado,
Perdido en la cavidad
Mas preciada de tu cuerpo,
Hembra joven
De años adornada,
De mis antojos, hechicera.
Diestra doncella
En hurtar el corazón.
Triunfadora en la contienda
De permitirme dormir
Contigo.

viernes, 18 de marzo de 2011

Sanseacabó


Calma la tarde se atusaba,
embrujo de las últimas nubes,
declinando al poniente el Sol.
Su nocturnidad alumbraba,
en el cansado arrullo urbano,
pariendo farolas, la ciudad.
Espasmódico e indolente,
siguiendo de Ariadna el hilo
retorno encuentra a su morada
el ceniciento acopio de rutina,
en busca del buen fin de semana.


Ilustración: "Regreso a casa" - Marisa Casillas Ibarra (negro_blanco)

Otoño

La fronda urbana,
Ocre se torna.
Golondrinas ausentes,
Dejan un pentagrama
Vacío en el cielo.
Álgidos amaneceres,
Amarillean los ocasos,
De todas las aceras.
Agoniza el estío,
Y sin embargo,
El otoño trae
Una tibia tristeza
Y el alma se guarece
Gestando nostalgias
Que los días menguantes
Ayudan a pensar.
Allí es justamente
Donde me reencuentro
Naufragando en ti.






    

    viernes, 11 de marzo de 2011

    Plagio

    Como a Contramano,
    Esa Sensación Sutil,
    Y… Ven… Suave Brisa
    Breve. Bálsamo.
    Tan cierto
    Como el cobijo de tus brazos.
    Agua y Tierra,
    Aquí me tienes.
    Como atrapar el aire?
    En la Vereda del sol,
    De cara al Sol.
    Cuando despiertes,
    El reloj,
    Sorteando huracanes,
    Te dará Besos paliativos...
    Besos peregrinos.
    Sobre tu pecho.
    Algo de vos…
    Era para vos.
    Esta tarde... Dejas
    Volando,
    Un suspiro,
    Una silla vacía…
    Un susurrar en mi oído.
    Fantasma.
    Palabras.
    Cuando vuelvas,
    Yo se.
    Alguien en el mundo
    Piensa en mí.


    Babel

    Erase un azacan oblongo
    Cultivador de zarandajas
    De andar arracacho,
    Alimentado a caldibache,
    Sin gustar de un somarro
    Por ser él último de la cafila.
    Empero su facundia,
    Casi una salmodia,
    Obtenida en la crestomatía,
    Le permitían morondangas,
    Que guardaba en escusabarajas,
    Con las que chischibeaba,
    Pese a ser impecune,
    Cuanta suripanta encontraba.
    Sin que le importara el churrete,
    Dadaísta de su rostro.
    Imperturbable en su vesania,
    En su eterna sicofanta.
    Maestro del epínome,
    Superaba ser cenutrio
    Por experto cinético.
    Buscando una daifa,
    Que no fuera fulastre,
    Ni siquiera pizpireta,
    Mucho menos un balumbo.
    Para superar la iniquidad
    De por su truma ser ciclan.
    Soñando que al ser provecto,
    Evitara la cochambre
    De vivir sin un coscurro,
    Rodeado de gurrumines
    Que sin un chus
    Le brinden cuchipandas
    Cual si fuera un alfaqui.

    (Otra manera de decir lo mismo)

    Erase un trabajador humilde/mas largo que ancho/
    cultivador de cosas sin valor
    de andar torpe,
    Alimentado a caldos pobres
    Sin gustar de carne asada
    Por ser el último de la fila.
    No obstante su facilidad para hablar
    Casi monótonamente,
    Obtenida en la antología,
    Le permitían juntar cosas sin valor
    Que guardaba en cestos.
    Con las que galanteaba
    pese a ser pobre
    Cuanta mujerzuela encontraba,
    Sin que le importara lo pintarrajeado
    Sin cultura de su rostro.
    Imperturbable en su locura,
    En su eterna impostura,
    Maestro de la repetición
    Superaba ser estúpido
    Por experto en su expresión.
    Buscando una concubina
    Que no fuera chapucera,
    Ni siquiera muy coqueta,
    Mucho menos gorda/abultada
    Para superar la injusticia
    De tener un solo testículo.
    Soñando que al ser viejo
    Evitara la vergüenza/abandono
    De vivir sin un mendrugo de pan
    Rodeado de pequeños
    Que en silencio
    Le brinden comidas abundantes
    Cual si fuera un doctor.

    martes, 8 de marzo de 2011

    Carnaval

    Negro,
    El silencio de la noche
    Esconde
    El grito de la soledad
    Oculto
    En el constante bullicio
    Melancólico
    Del último carnaval.
    Triste.

    lunes, 7 de marzo de 2011

    Susurro

    Si hay algo por decir,

    Solo dilo con voz queda.

    Porque es el susurro

    Quien al grito, sobrevive.

    Ilustración: "Susurro de Amor" Francisco Cerón