sábado, 31 de enero de 2015

Enero

Enero sobrevive como un príncipe verde.
Caminando, a modo cualquier otro mes,
es el surco en que inicia el río del año.
Es nuevo sin clemencia y por costumbre,
promete experiencias, cielos o infiernos,
pero es tiempo donde nacen los sueños.
Los propósitos son huéspedes de sus días,
que enredan su suerte en la ambigüedad
del epilogo de otros nuevos once meses.
Su última jornada lo transmigra de apuros,
menguándole su integridad al año restante,
y, casi rendido, nos incita a juntar experiencia.

viernes, 30 de enero de 2015

Busco


Busco un sustantivo,
singular y desnudo,
apenas complicado.
Una pequeña palabra
de exquisito sonido,
sin tiempo ni dueño,
que nada signifique.
 Que pueda expresar
un único sentimiento,
sin otra explicación
que la sola desnudez
de apreciar la vida.

jueves, 29 de enero de 2015

Fallas de fidelidad

Coleccionaba las mentiras infieles,
esas que se anotan sin tartamudeo,
desgranando un buen golpe de labios
como imprevisto feriado de  consciencia.
Falsedades de una travesura perpetua
donde la verdad suele estar presente.
Gustaba de recopilarlas letra por letra,
como sobras diarias de vida cotidiana.
Las hallaba dónde queda el horizonte.
En ocasiones, pensaba encuadernarlas,
hacerlas libro, diario, folletín, o ensayo,
pero, como buenas infieles, se negaban.
No eran mentiras publicables ni leibles,
solo disfrutaban su destino de colección.
Lento, muy lento, las memorizaba a diario
para no ser desleal con su insinceridad.
Ella buscaba verdades con sabor a tango,
que le dieran nueva vida a sus suspiros,
unas realidades sin segundas despedidas,
ni toscas resacas de envejecidos lamentos.
Las que florecen en frescas carcajadas,
sin esas frases que luego se deploran,
las que garabatea algún lápiz mágico
en los espacios vacíos de la decepción.
Las quería a puño cerrado y sólo por hoy,
para vivenciarlas con y desde el alma.
Se fueron chocando en sus desamores,
 en progresos tardos de largas horas.
Fatal, las infieles mentiras se disfrazaron
de verdades deambulando abandonadas,
como preludio de una partida con llegadas.
Sin repatriación, el sin ti, se inventó contigo.
Las mentiras almacenan fallas de fidelidad.

lunes, 26 de enero de 2015

Sin despedidas

El camino es solo para navegantes,
infinitamente prolongado  y recto,
con un solitario balcón a la calle.
Allí lo visitan los vientos del mar.
Un punto en la imaginación el faro,
y el muelle, solo un tiempo perdido,
sin alientos que impulsaren naves.
Donde la vida empieza, terminaba
esa calzada de mustios crisantemos.
Aletargado, sobre bordes de espuma
lo urbano dormita, sin despedidas.

Fuera del sueño


Por afuera del sueño
un insólito enamorado
conversa con la luna.
Canción  de un extraño
e insignificante gorrión
volando en la penumbra.
La esquina sola se fuga.
En que estará pensando
bajo la delicada garúa?

Princesa

La noche se va yendo,
princesa del silencio,
se desaloja en lluvia.

domingo, 25 de enero de 2015

La calle vacía


Un hombre solo… y la calle vacía,
la felicidad pariendo en otro lado,
en una tierra de ajenas vivencias,
donde lo diferente es vil enemigo,
perfecta creación para pusilánimes,
tristes consentidores de un raro amo.
Presencias ausentes de lo humano,
sin razones para un querer pensar,
renunciantes seriales, a querer ser
algo más que vago pretexto insulso.
La calle vacía… y un hombre solo,
hasta que irremediable, hay otro,
que aparece a vivir y dejar vivir,
también solo, gris, en la misma calle.
Y ya son dos, cobrando nueva vida,
y después otro y otro y cinco más,
y diez, veinte, cien, mil otros en la calle,
que ya no está vacía, aunque no vean
los que están sentados en su sala,
que un hombre solo y la calle vacía
no siempre es una calle que está vacía.
y un solo hombre pueden ser muchos
que hoy están solos en la calle vacía.

Ilustración: "Sombras Nocturnas" - Edward Hoppeer

sábado, 24 de enero de 2015

Silencio incoherente

Soy, como cada tarde,
un atorrante conclusivo,
mascota alada inmóvil,
agnóstico dios serrano.
Este, al fin de regreso,
sin billete de mudanza,
amigo de los recuerdos,
enamorado sorprendido.
El que te besa alucinado,
solo para escribirte hola
donde se esconde, fatal,
(y de ti), tu propia sombra.
Vampiro vegetal de tu aire,
adelantado de tus acasos,
y aliento frío en tu reverso.
novio vedado de la siesta.
Caminante imperturbable
de los aquellos socavones
que me tienen su respuesta,
con tres colores en el alma,
el azul, con que te pretendo.
El rojo con que dilapidamos
tus caprichos y mis antojos,
y ese blanco, confuso y feliz,
con el que nos amodorramos.
Aquí me tienes, oferta de miel
producto fácil de tu enjambre.
Y silencio incoherente, sin ti.

Si retorno

Avatar mel_i_mar

Alguna vez, nos embarcaremos a vivir,
dos polizontes de la última esperanza,
con unas alas de verdades y de mentiras,
relegando apetencias de mansa quietud
y trazando pasiones con letra pausada.
Alguna vez, en algún latifundio enrejado,
no habremos de correr tras el parco tiempo,
en noches totalmente deshabitas de todo,
despertando en las palabras sin título,
con una canción que arrulle al silencio.
Alguna vez… si retorno a encontrarnos.

viernes, 23 de enero de 2015

Influjos

Nunca hubo un solo camino,
ni alguien que nos de la mano.
Empero, todas las decisiones,
en la penumbra o en lo soleado,
guardan influjos que son ajenos.

jueves, 22 de enero de 2015

Me conformo


Abierta la mochila de las letras,
estoy pensando en palabrear
lluvias de metáforas clásicas,
para florecer en una estrofa,
un soneto o en una copla más.
Condenado a escribir un caos,
me conformo con solo silabear.

martes, 20 de enero de 2015

Cronos

Un día de estos, una hoja aventurera,
será ocupada con jeroglíficos de tinta,
mientras de un bandoneón, un preludio
solitario y tardío, inspirará compases
para una extensa caminata vespertina,
junto a un sensitivo duende de la lluvia,
con el torso desnudo a la luz del cielo,
embadurnando el alma de frutos rojos.
Un caminante de momentos olvidables
Como loco de manos frías, preguntará.
Mientras Cronos madruga de la nada
la piedra mágica de contar las horas.