domingo, 31 de mayo de 2015

El silencio y su viuda


Del suelo brotan peces en blanco y negro,
el tiempo pasa y comprime doce equivalencias.
Quedamos juntos con el silencio y su viuda.
Hoy solo puede salvarnos toda la palabrería,
sin entender el potencial sagrado de un cisne.
Por la noche correteará aquel corazón roto.
No se sabe cual será una mascota favorita.
Una desconfiada diosa busca la felicidad
en clamores desobedientes con luz propia.
Pinta un hada un cuerpo cortito de mujer,
y después de la balada, vienen los ronquidos.
Cadenas de frivolidades encienden chispas,
alimentando una fogata festejando el odio.
Siglos perdidos y no hemos aprendido nada.

Ilustración: "El silencio" - Johann Heinrich Füssli

sábado, 30 de mayo de 2015

Retórica

Verbos sin sentido,
adjetivos ramplones,
proverbios esquivos,
alegorías apretadas.
Metáforas agotadas,
antítesis sintéticas,
súplicas danzantes,
definiciones erradas.
Ironías relucientes,
mímesis acaloradas,
raccontos breves,
ironías importantes.
Apóstrofes escondidos,
mil figuras retóricas
y ni una sola imagen
deja filtrar la gripe.


viernes, 29 de mayo de 2015

Preguntas, preguntas...


Como una hoja virginal se abre la aureola del amanecer.
La noche, esa mujer de uñas negras, cede con apatía.
Arquetipo de una pausada transición, clarea el entorno.
Que manos vestirán un fábula nueva y en que sentido?
Quien perderá sus plumas queriendo alcanzar la luna?
Emprenderá su vuelo medieval el búho de la sabiduría?
La fragua de Vulcano romperá el hielo de la indiferencia?
Continuará siendo igual lo cotidiano hasta la penumbra?
Preguntas, preguntas, preguntas de recién amanecido.
Encadenado a vegetar todas las exigencias del día a día,
sedicioso, infringe el instinto el resignarse en la trastienda,
y quiere hacer otro viernes, recuperando tiempos perdidos.

jueves, 28 de mayo de 2015

Borrón y cuenta nueva

Aún puedo sentir tus huellas en el silencio.
Oculta, en la clandestinidad de la distancia,
me mata la intriga que aprieta perdurable,
sin remordimientos, eterna, en todos mis días.
Se duerme una copa de vino en mis fuegos.
y una lágrima hace esfuerzos para no asomar.
De todo lo que era tuyo, ya no queda nada,
aunque aún están sobre el lecho, los trozos
de la poesía rota que me dejo tu despedida,
y alguna que otra mirada furtiva, se tropieza
atrayendo la pompa de jabón de tus recuerdos.
El lugar vacio que dejaste lo cubrió un suspiro,
postrero sinsabor con que se regaló el destino.
La luna del espejo obra milagros para no reflejarte.
Perdido en la nostalgia, me descubrí indiferente
reposando en el jardín bajo esa vieja higuera,
enredado en la fronda impenetrable del descuido.
De verdad son siete noches las que te extraño,
y tratando de encontrarte siempre llego tarde
para el borrón y cuenta nueva con que olvidarte.



miércoles, 27 de mayo de 2015

Mayo


El todo siguió por trayectos de la nada,
en fuga se alejó la metáfora de sus viajes.
Una incomprendida presencia se ahogó
enlazada por el corazón a una esquina.
No existen culpas en los juegos de azar,
ni amor en simultáneo con el desapego.
Increpa el silencio que resulta imposible
eso de intentar engañarse a uno mismo.
Heredamos lo sobre viniente de la siembra,
pero el quinto mes no es turno de cosechas
solo cabe esperar la despedida del tibio otoño.
Se desgarra lento este mayo en días fugitivos.

Quietud nocturna

Colinas y una suave luz que entre ellas asoma,
la nota de la noche, traza imágenes forzosas
de suaves recorridos que se pueden emprender.
Los cristales tornasolan un atisbo de temblores,
cuyo destino son reveladoras cumbres erguidas.
Intentando retener esas imágenes fragmentarias,
con suaves pinceladas, dedos rodean su contorno,
presagiando migraciones hacia  un esperado final.
Entre tibios alientos de palabras, dichas al oído,
los inseparables lobos del apetito se reivindican
amos del viento, la lluvia, la fatiga y la tormenta
que, ególatras, se aprestan a desatar en un segundo.
Alejada la quietud nocturna por el repentino roce,
el momento soberbio del delirio da su respuesta.
Se inventan pasajes secretos para alcanzar el valle,
en suspenso, el unicornio inicia su viaje a lo vacante,
guiado por hechos concretos que, certeros, lo guían.
Entrará en húmedas entrañas, mágicas y cordiales,
deseoso de vivir allí en un perdurable para siempre,
sabiendo que se agotará en combates aprovechados
por ese océano que lo dejo amarrar en su descanso.




martes, 26 de mayo de 2015

Criaturas fantaseadas


Dicen por ahí que, como un curioso, anduvo
el tiempo vacío alquilando un barco de papel,
o tres carabelas para un muy dilatado viaje
que lo lleve al encuentro de una súbita misión,
libertar de su desgano a una dama recatada.
En su limbo de alteza, ella aguarda la travesía,
tejiendo y destejiendo una sola y triste lagrima.
Conserva amargo el corazón como un invierno.
Solo un nombre venera como al sol de sus días,
y lo cuida en secreto bajo juego de doble llaves.
Si vuelve a vislumbrarlo, mostrando su gallardía,
se romperá la lluvia en una aventura purpura,
rociaran los cristales con perlados recuerdos,
colgaran de un farol guirnaldas fluorescentes,
y danzaran los muñecos de trapo con algarabía.
Todo se puede cuando duele la soledad y necesita
de criaturas fantaseadas para que nos acompañen.

lunes, 25 de mayo de 2015

Balbuceos

Balbuceo desde otra perspectiva,
no quiero envejecer las huellas
que se pierden en la plaza vieja,
ni gastar el tiempo en insomnios
extemporáneos de pura casualidad,
ni tropezar con erradas decisiones.
Nunca entenderé la torpeza global,
ni la filosofía incapaz del no pude.
En el submundo de los excéntricos,
velan amargos a los desencuentros.
Apenas represento el rol de hombre
en una trama que no acabo de entender.
Me fuerzo en llegar a una conclusión
que sea profunda y nada complicada
y que explique este el laberinto de vivir.


Farolitos chinos


Todavía estás en mis últimas visiones,
esas, entre el desayuno y el almuerzo,
o cuando me preguntan los eruditos
si alguna vez  voy a lograr olvidarte.
Solo para vos, he guardado un ruiseñor,
un manojo de plumas y el samovar tibio.
En la vera de mi costanera alisto piratas,
para que crucen las suaves olas del río
enarbolando un solo suspiro enamorado,
y se aparezcan ante tus ojos de incienso,
iluminándote con varios farolitos chinos,
para poder decirte que aun hoy extraño
el espacio, el oasis, el mar, y el fuego
con que siempre me quitabas el aliento.


domingo, 24 de mayo de 2015

En construcción

 Sorprendida en construcción,
el argumento, es su destino
señalando la hora local.
Reanudada y en suspenso
lleva su futuro a ciegas.
Alma temerosa y temeraria,
busca hilvanar el relato
con una asociación libre.
Mezquina y solidaria,
la vida se le  acontece,
(entre arriesgada y pusilánime),
en primaveras de avellanas.
Se encuentra algo irreal,
muy ambivalente y ambigua,
buscando algún amor
en un breve peritaje de la memoria.
Es nostalgiosa de un hogar
y de besos ardientes
de paradero desconocido.
Eco de una voz que no comprende,
culpa del problema a las mariposas.
Mezclada, indeterminada,
sin saber de dónde procede,
despide a su ilusión
desconcertada y desconcertante.



sábado, 23 de mayo de 2015

Mares indecisos


En la intuición etérea de una fantasía,
no basta estar solo mentalmente contigo.
Así, de lejos, quererte no es suficiente.
No es que tenga por ti un amor inseguro,
ni que crea que mas allá de la distancia
habita la descendencia putativa del olvido,
ni que me agiten ciertos mares indecisos
en este laberinto de no tenerte junto a mí.
Es que la felicidad solo navega por mi piel
con la extraña coincidencia de tus manos,
en mis momentos y mis tiempos junto a ti,
en este vigoroso amor que siento albergar,
cuando nuestras son las miradas que se rozan
en la diferida oda de continuar amándonos.

viernes, 22 de mayo de 2015

Caminando sola

La chica con senos de porcelana,
portando una tersura que se va
se va consumiendo a fuego lento
en el capricho de juegos intensos.
Ve como abofetea su existencia,
una alegre invitación malvada,
enviada por galanes de la noche,
y queda atrapada en carcajadas.
Tropieza con su propia sombra
la rubia de las manos limpias,
la ve hosca, fría y muy distante,
tal como una ramera sin suerte.
Terribles cercos de mil fuegos
la circundan, físicamente vacía.
Aproximándose lunático el miedo,
portando unos cuantos años más,
se sintió con la piel de su abuela,
y en ese declinar, caminando sola.




Jugando escondido

 

Te nombra una sorpresa azul cada amanecer,
previo a finalizar el día, te vuelve a mencionar.
Un inicio que permanece en un superior final.
Sin excusas, a diario, simplemente tú nombre,
jugando escondido en esas frases sencillas,
en las historias que repetimos todos los días.

jueves, 21 de mayo de 2015

Tácito acuerdo

Atrincherado en un burdel esquizofrénico,
se llegó del sur buscando a su Penélope.
De allá abajo, le conoció sus alucinaciones,
de acá arriba, supo de su existencia vivida.
El anhelo de lo que se encuentra prohibido
le dio la elocuencia de un cazador de liebres.
Cuando todos callaban, la tomaba de la mano,
allí o donde sea, para que el dolor no le duela.
La sabía entera e integra en la idea del saber.
Sin aclarar el por qué, la dejo ir cuando se fue.
Tampoco le preguntó cuando al fin se volvió.
Su acto oculto era un tácito acuerdo cumplido,
el talento de ser libre los juntaba otra vez.
Eso le bastaba, aunque lo mordieran los perros
cuando al fin, se adormilaba entre sus brazos.



Ilustración: "Cabaret 1904" - Joan Barceló Guillén



Puedo...


Puedo ser regreso, renuncia o sal marina,
puedo escribir mi autobiografía en el aire,
puedo sentir mi pulso pausado en las venas,
puedo volar despierto y nunca más volver.
Puedo mirar la luna de los viejos amantes,
puedo cargar la cruz de los dolores ajenos,
puedo soportar el exterminio de mis sueños,
puedo ser ignorado en la calle y en la cama.
Puedo danzar acunando de a una mis lágrimas,
puedo soportar un desabrido fin de semana,
puedo vivir un día común como tantos otros,
pero no puedo vivir mintiéndole a tu presencia.

martes, 19 de mayo de 2015

Lindo volver a verte

Solía hablar de fantasmas y otros amores,
historias mechadas con bendita vulgaridad.
 Tutelaba con sus ojos pícaros y animados,
que dieran esmero a su memoria fotográfica.
El abuelo era un accesorio seguido de vinos.
Narrando esas leyendas en cada anochecer,
se apoltronaba en su exclusiva madriguera,
saludaba siempre con un “lindo volver a verte”,
colmaba su jarro de latón con tinto del fuerte,
condenado por la artrosis a estirar las piernas.
Manos sobre el abdomen cargado de edades,
compartía una tos ronca de tabaco amargo,
carraspeando fuerte un cúmulo de sentimientos
partía diciendo "aunque pase mucho tiempo",
y su añejo ego volvía a perdidas mocedades,
repetida colección de invenciones, o tal vez no,
que persistían lo que la vela o el alcohol supiesen.
Un día se descolgó de su crucifixión de huesos,
empinó un sorbo final, sonrió, ladino y pendenciero,
y como encaminándose a lo oscuro de un encuentro
saludo a la nada que lo  ceñía “lindo volver a verte”.