martes, 30 de junio de 2015

Puesta en escena


Las últimas palabras
reverberan entre bastidores.
Los ecos del aplauso
se suman al inventario de cosas inútiles
tras las bambalinas.
Un poco de melancolía gana el escenario,
no hay ovaciones ni se piden bises
a la quietud del foro.
Innoble, el telón aumenta las oscuras penumbras.
Apagadas las candilejas
la noche y la soledad ganan las butacas
ausentes de espectadores.
Reina un vacío de sombras acariciando palcos,
paraíso y platea.
El público ya es una visita furtiva
alejándose por el palier.
Se cierran las puertas bajo la iluminada marquesina,
el último taxi dormita su espera.
Allí, a poca distancia, la vida reestrena su puesta en escena.

lunes, 29 de junio de 2015

En jeans y camisa azul oscuro

Hoy me he puesto a contemplar a los años
a pesar de que están allí, ya no los veo.
Todo al silencio convida. Esa lánguida vela amarilla,
medio encubierto el semblante,
en el suelo, dominando una profunda quietud.
Me he silenciado,
algo con el viento viene danzando.
Arañó unas palabras en los bordes de un vaso
como reflejo de la cruda realidad.
En jeans y camisa azul oscuro
busco explotar y mejorar la autoestima,
lo que queda adentro es una nueva forma de expresarse.
Todavía hay espacio para crecer,
no quitaré nada, sentimientos y pulsiones
quedaran en un artesanal óxido temporal.



domingo, 28 de junio de 2015

sábado, 27 de junio de 2015

Danza casi perfecta

Apareciste desafiando la autoridad de la música,
cuando ya casi era la migración de junio,
Envuelta en una vorágine de agitación sin treguas,
inundaste de conversaciones mi interior,
y de hierbas, sonetos y ofrendas los alrededores.
Silencios y ruinas, cobraron vidas
en una danza casi perfecta, que obviaba las horas.
Ahuyentaste las fieras aladas de la tristeza
con impulsivo despliegue de ninfas.
Olores y sentidos rejuvenecieron en tornasoles.
Descubrí el vacío que me habitaba sin ti,
y me dejé renacer sobre tu vientre, aferrándome,
febril, a lo que nunca tuve.






viernes, 26 de junio de 2015

Fugaz


Diminutas partículas danzan sincronizadas por el viento.
Es una colgadura gris la garúa desdibujando el paisaje.
El pintor del tiempo extinguió su paleta en un solo tono,
un mutismo perenne, acompaña la melancólica escena.
Capitanea la pesadumbre como en un para siempre.
De pronto, fragmentando la chatura que brinda la lluvia,
un breve taconeo y un paraguas musicalizan el pétreo silencio.
Ráfaga en movimiento que, encarnada, colorea la escena.
Su paso es fugaz, escasamente un intento de permanencia,
pero suficiente pincelada como para alegrar el día.



jueves, 25 de junio de 2015

Encuentro conmigo

Es hora de ir teniendo un encuentro conmigo.
Aquí estoy, con la pierna en alto, el tobillo como naranja y doliendo,
leyendo tontos cuentos cortos de autores desconocidos.
Aburriéndome a mares en esta quieta vivencia convaleciente.
El humor, ácido, y las nalgas entumecidas. Pura anti poesía.
Me asomo a la ventana y el frío amenaza con agarrotarme.
Tal vez sea la tercera vez que repito la misma vieja canción,
“Los amantes de Córdoba”. La voz melosa de algún Altamirano, entonando
“Café La Madrileña…enero de l900… recuerdos hermosos”,
y cuerdas de guitarras sacando sombras y luces a los acordes,
un redoblante de fondo brinda atmósfera introspectiva.
Me incomoda el respaldo, el hundido almohadón y las necias reflexiones
en que me embarco con esto de no poder hacer nada.
El tiempo se olvida de la solidaridad, y se despliega interminable.
Quiero ver el mar, romper la rutina, despertarme,
parir algo inteligente y coherente, plagado de pronombres personales.
y no se me ocurre nada, y si se me ocurre, seguro lo olvido.




Lo mejor que puedes hacer



Si te vas, sería tan fácil el no olvidarte.
Recordar todo y cada cosa,
respirar lo mismo que tú, ausente, respiras,
reconstruir, de a poco,
las frases hechas de todos los días.
Encontrar el significado de las palabras
mirando solo tus ojos alejándose,
que lo mejor que puedes hacer, es no darme
la oportunidad de no olvidarte.
Quédate donde ahora estas,
para que viva lo difícil de tu presencia inevitable.


miércoles, 24 de junio de 2015

Nueve veces nueve

Sacude el cubilete un azar de letras griegas,
las estrellas, mientras tanto, trepidan vulnerables
en la noche y solas, temen llegar tarde.
Más allá, solamente habita un sinfín de sonidos.
 Saetas inesperadas descansan en la espera de un milagro,
agotadas de elevar sus ojos al cielo,
para sobrepasar cicatrices, cadenas y murallas.
Las nubes corren por su libertad, buscando un buen resguardo.
Las crónicas dirán que ha sido por Helena
que la agonía ingresó a Troya, la nueve veces nueve construida.
Hablarán de un mítico corcel,
y de un hombre, vulnerable solo en su talón.
Poco saben que el azar de los dados helenos, laceraron mucho antes
de París el corazón, y que el amor llevó al combate.
Sobrados siglos después, en otras tierras,
se prefirió hacer el amor y no la guerra.
Pero esto, no fue entendido aún.


Nunca


Un hilo se balancea con la inquietud de una sonrisa cautivadora.
El hilo está atado a la prisión de cristal de una rama,
la rama es solo una más de la estirpe de un viejo tronco.
El viejo tronco soporta crudos inviernos en el camposanto,
el camposanto alberga por años montañas lloronas.
Las montañas lloronas se enclavan en la agonía de la tierra,
la tierra navega sobre el agua de una sirena enamorada.
La sirena enamorada ve bailando al hilo,
el hilo tan solo danza, sublime, sosteniendo al enamorado.
El enamorado pende en la sacramental neblina,
la neblina envuelve la rutina de ese valle de silencio perdurable.
Si el silencio no fuera tan gris, el hilo no sería soga,
la soga no soportaría un dolor foráneo.
Lo foráneo nunca pendería de una rama.



martes, 23 de junio de 2015

Luego hablamos

Ghettos…. ghettos…. ghettos,
ocultos y a la vista, enfrente, atrás,
al costado, debajo y sobre la autopista.
No están, no existen, no son, no nos habitan.
Ghettos…. ghettos…. ghettos,
de hojalata, nylon, chapas oxidadas, mierda,
mucha mierda oliendo y oliéndonos,
desde nuestro casi recién estrenado siglo veintiuno.
Ghettos…. ghettos…. ghettos,
Rodrigo Bueno, los Piletones, Calacita, Zabaleta,
Villa Dulce, La Cava, Ciudad Oculta.
Los nombres no alcanzan, pongámosle números,
 1-11-14, 3, 6, 13 bis, 16, 17, 19, 20, 21-24, 26, 31 y 31 bis.
Terno, cuaterno, hilera y cartón lleno.
Ghettos…. ghettos…. ghettos,
inventémosle escusas y sociologías de escritorio,
transitorias, de emergencia, asentamientos,
ocupas, invasores, marginales.
Hermanémoslas con otras lenguas y otros mundos,
favelas, callampas, pueblo joven,
katchi abadi, shanty town, bidonville, township, barong-barong, jhuggi.
No importa como no las nombremos,
ghettos…. ghettos…. ghettos,
de hambre a plazos y muerte de paso lerdo.
Luego hablamos de inclusión social.


Aroma de néctar


Orilla la noche la soledad el sol.
Las piedras hablan de ausencias
y la niebla es aliento de hada.
Un aroma de néctar envejece,
nublando lo que queda de visión.
El camino trae recuerdos,
aun se oyen voces en el viejo cine.
Se oscurecen los reflejos interiores.
Volver, ya no es lo mismo,
siempre habita algún nadie
donde se guarecen los sentimientos.
En amargo desahogo cae en evocación,
¿Qué fue de ti? El tiempo solo es silencio.



lunes, 22 de junio de 2015

No es fácil

Difusa disyuntiva al deseo,
último mandato de una mente sublevada,
o una de esas alternativas que simplemente pasan,
y se toman o se dejan cuando ya no te mientes tan bien
que eso que tienes a lado es amor.
Una pregunta en el espejo y un segundo frente a ti
 te llevan al quirófano.
Remediar celulitis, flacideces y algunos años,
mas lo obsoleto que por allí viene cayendo, no es fácil.
Es querer operar al tiempo y quitar su condena,
pero te levanta el ego y algo mas el intentarlo.
Y luego… luego… buscar dulces de miel
en otro cuerpo, que no sea el de todos los días o de algunas noches.
El motivo no importa, se busca o se inventa,
todo vale para encontrar el beso elixir sin rasgarse las vestiduras.
(A ser sinceros, sin ninguna vestidura)
El destino está por llegar dentro de cualquier par de pantalones.
A veces te preguntaras si es un para siempre de unas horas,
o apenas un te quiero de unas horas.
Pero este es un pasaje que no es de ida y vuelta.



domingo, 21 de junio de 2015

Triste ilusión


En absoluto silencio
consume la madera
su condición de selva.
En lastimoso lamento
gime el charango
su esencia animal.
Un ruego mineral,
carcomiendo la piedra.
nace del socavón.
Con manifiesta ignorancia
contamina el hombre
los sueños de la tierra.
No cree morir con ella,
Triste ilusión.

sábado, 20 de junio de 2015

Un fragmento para las diez y diez

Distante, el río suena acorralado
por la indecencia de un eclipse.
Un día de guerra en el año de la cabra
parece disipar el tiempo.
Llueven paradojas verbales
En tanto la niña juega con un panda desteñido.
Exhibe su castidad una mujer bajo el reloj,
mientras las horas marcan un fragmento para las diez y diez.
Ella ya no ama y él toma té.
La siesta de un domingo por la tarde, adormece
la condición de las multitudes,
 cuando los afectos hacen travesuras en la plaza.
La ciudad de recuerdos infantiles
creció rondando en la desesperanza.
Bajo el terciopelo, la verdad es una chiquilla ingenua.


Serme culto


Ocho horas mirando un oleo de un tal Mc & company,
y nunca me rendí a venderlo en Sotheby's,
por cien dracmas del Pacifico enmarcadas en papel maché.
Rosón, es un mulato maloliente paseando un perro,
lo esculpió un émulo de Giacometti
en marfil camboyano que trajo de contrabando Sandokan,
lo compre en Montmartre de noche,
y embriagado por un tequila que destiló Pancho Villa.
Resultó ser de tereftalato de polietileno,
envasado en origen y al vacío por un cocalero boliviano
en el verano del dos mil diez.
Mi alma saborea pesquisando galerías de arte moderno,
disfruto del cubismo, del pop art y de la sopa.
Nunca creí en la ambigüedad,
mucho menos en lo evidente del horóscopo chino,
por eso cultivo dichos populares
en un invernadero de la 5th.av, New York, Estados Unidos.
 En esta exageración de serme culto,
vestido de frac, polera y zapatillas, recito poemas de Goethe,
Johann Wolfgang, para servirle a usted,
en el cobertizo del otro lado del Mirasol de la Recova,
Posadas al mil, Buenos Aires,
de viernes a domingo, sección trasnoche, entradas a la gorra.
Caballeros de elegante sport.