domingo, 15 de julio de 2018

Nada mas

Hoy es un día sin islas.
El tiempo es huida,
las horas, sin agonía,
no tienen alas ni peso.
La memoria, acoso huraño,
pierde su dulzura umbría
en un cotidiano dormitar
escolta de sueños huidos.
Todo es más que incierto
allí donde crece y calla
el ansia cierta de la tarde.
Solo es domingo. Nada más.



La herida y la azucena


El tiempo de la herida y la azucena,
el de la locura y el bello desorden
fue reemplazado, en efímera cita,
por una pequeña ayuda a mi aorta.
Estocada recibida sin queja ni grito.
Ahora debo fingir que estoy dormido,
presuntuoso de garbo y desventura,
callándome en el verbo y en la acción,
hasta el tiempo en que, la carne renovada,
recupere en una aurora, el ala que la sirve
y lento llueva contra la tarde y tu retrato

viernes, 13 de julio de 2018

Desterrados

Siguiendo la huella de algo,
en la calle de la vida un día
tropezamos, saboreando
al unísono, un mismo aire.
Embarcamos, desterrados,
un bajel con deseos de amor.
Tu portando una ternura tenue,
fragancia de pesadumbre yo.
Vivimos vértigos de gozo,
jornadas de mutuo cansancio,
agonías mínimas y serenas,
disfrutando la vaga expiación
del crepúsculo en tus senos vivos.
Mi pulso indago tu mirada, sin temer
al ocaso que ambos presentimos.
El amor yermo enfrío la noche
sin el abrigo de las viejas primaveras.
Con dulces voces de despedidas
el adiós se pobló de letanías


 


viernes, 29 de junio de 2018

Boca escarlata



Gestos sin dueño se pierden
en esa boca escarlata
donde solo hay lugar para el caos.
Bajo el cielo ralo de invierno,
cóncava y convexa se pierde
en el laberinto de las pupilas.
Obscenamente roja,
Respira, canta y besa. Insiste,
hecha pájaro apura tiempo y distancias
sobre un rostro en llamas,
susurrando un falso nombre de mujer.
Aun así, en la fría luz de la memoria
resulta creíble, importante.
Aunque fabule su historia en tu cuerpo.

jueves, 28 de junio de 2018

Bello jardín


Ligera, sutil,
como los primeros pudores,
como una primera flor
en primavera,
va descubriendo los tonos
rosáceos de su piel
al ritmo en que sus manos
transforman su ropaje
en cuerpo desnudo,
en altar adornado de líquidos breves
que moldean su cuerpo
en el paisaje de sábanas de hilo,
donde espera dejar
una mancha de amor culminada la travesía.
El bello jardín se abre
aguardando que la alondra
desate un oleaje de venturada lluvia.
No espanta los espejos su mirada de niña,
ni los temblorosos vaivenes
que su cuerpo sacuden.
Vestida únicamente de pupilas,
bebe el eco de frescas cenizas,
entre la gracia y el crimen
de llegar a ser perfumada estrella viviente,
o ser simplemente mujer.


Ilustración: "Hera" - Francis Picabia


miércoles, 27 de junio de 2018

Bajo la lluvia


Bajo la lluvia, va entrando la noche,
como un tigre, entre cielos e infiernos.
La oscuridad, ese callejón sin salida,
avanza, fría y trayendo una luz extraña,
formada por pájaros caídos. Inertes.
Llueve, la tormenta es azul por dentro,
atraviesa la casa vacía, apenas una soledad
edificada por y hacia nosotros mismos.
Como un edificio sin luna, esta noche
me espera un lento cansancio azul,
un fuego del que quisiera evaporarme,
lejos, tan a salvo de ti y de mí. De nosotros,
de las horas, que son como perros perdidos,
sin ningún sitio donde quedarse. Solos.
Quedémonos callados. la noche va entrando.

Ilustración: "La vida es un baile bajo la lluvia, III" - Adrian Borda

lunes, 25 de junio de 2018

Noches extrañas

Noche con fragancia de manzanas,
de piel húmeda, fresca e íntegra.
Noche de ardid y aguas melódicas,
de musgo que se palpa en el regazo.
Noche tácita en un perfil tan cercano
que se torna oculto entre los espejos.
Noche de valles aromados por un vaho tibio,
tembloroso y ávido de delicados labios,
ultrajando el valioso dátil del placer.
Noche de una carne tuya, la única carne
que urge el palpitar oscuro de mis venas.
Noche de olor a flor abierta y gemidos gozosos,
noches extrañas, de musical y líquidas palabras.
Noche de un silencio que persiste y se ahonda
en la locura de no ser tantas, sino una sola.



Todo está correcto

Todo está correcto, preñado de orden.
Burócratas jadeantes, en medio del jardín,
exhiben barrigones cuerpos fofos.
Sentados en los bancos, con su bastón atizan
el tiempo lento los ancianos jubilados.
Ingenuos laborantes discuten sinsabores.
Indiscretos enamorados, en caricias
e impudicia, ahogan sus calores.
Todo está correcto, preñado de orden.
Yo persigo la curva en que se agota el día.


domingo, 24 de junio de 2018

Como la leche

No te espero, sigue en lo tuyo,
que con lo mío tengo bastante.
Como una flor naciente
la tarde era blanca como leche,
y amarga la dulzura
de lo perdido y pisado.
Piedra de ausencia y lodo de desamor,
tú en lo tuyo, bastante con lo mío,
y en el umbral de mi fortuna
tú desnuda y como la leche, blanca.


sábado, 12 de mayo de 2018

Tercamente


La levedad
de tu piel y tu carne
han apresado  
tercamente mi cuerpo.
Me abro al sueño
en alboradas blancas,
bajo mi vientre dormido
las sábanas son frescas.
Pido que vuelva cuanto antes
el tiempo de los lunes
para mordisquear con ternura
la memoria tu cuerpo.
El universo de la noche 
camina despacio
tras la bruma en la que se esconde
el bosque encantado de tu cuerpo.