sábado, 24 de septiembre de 2016

El color de la desilusión

¿Cuál es el color de la desilusión?
¿Tendrá un solo color o será policromática?
¿Será negra del principio al final?
¿O comenzará siendo traslúcida, transparente
para tornarse cada vez mas osca?
¿Se iniciará oscura y renegrida, insoportable,
y el tiempo la aliviará en su pesar?
Yo no sé describirla, nunca la desilusión
visitó mi alma transparente.
Tal vez alguien que una vez ame
quiso dejármela en guarda,
pero la perdí en la primer esquina que crucé
No sentí su hormigueo cuando algo andaba mal,
ni tampoco cuando el amor se desbarrancaba
después de un eclipse de noviembre.
Se arrimó en el ocaso de un desengaño
pero un arcoíris la alejó en el último suspiro.
Tampoco su infartante sabor
se aventuró en alguna injusta separación.
Algo me pasa  con la desilusión.
No sé si desconozco su discreto y cruel encanto
o se me oculta en la desmemoria.


viernes, 23 de septiembre de 2016

Sugiriéndote


Tráeme lánguidamente a tus pensamientos,
agrégame al jardín prohibido de tus secretos.
Regálame espacios en los que pueda amarte,
aprisióname en el laberinto de tus miradas.
Cállame todas las palabras como tú prefieras,
déjame temblar en el regazo de tus encantos.
invítame  a ser parte de tus diarias rutinas,
piérdeme en el claroscuro de tus íntimos latidos.
Protégeme de tus ausencias y de tus silencios,
búscame en el misterio tierno del viejo roble.
Tenme ahí, contigo y para siempre de los siempre.

Un buen día

 Vamos a vivir un vuelo a la memoria,
vagabundeando por algunos minutos
en la tempestad de nuestra mente.
Viajemos tan cerca pero tan lejos
como nos concedan nuestras alas.
Pidamos perdón por la intromisión
en esos secretos íntimos que tenemos.
Visitemos a la luna que duerme
y gocemos imaginando disfrutar
de todos las ilusiones y espejismos.
Pensemos que hoy va a tener que ser
un buen día, como para no olvidar.
Vamos, caminemos juntos y sonriendo,
entre el silencio, el sol y las sombras.


jueves, 22 de septiembre de 2016

No me basta


Una sola vez no me basta,
porque aun no estoy listo.
Tal vez con dos o tres pueda
alcanzar a decir ya basta,
o usar algún nuevo artilugio,
quizás alguna conversación,
o buscarle la mejor vuelta
para lograr tener algo más
y así poder satisfacerme
de esa desquiciadas ansias
de hundirme en tus abrazos.

Di-vagaciones

Volver con tres palabras en la mano izquierda
llevando un regalo para tu sonrisa.
Dejar sin denominación la llegada de tus besos,
sacar lo bueno de las letras y los acentos.
Llegar en puntas de pie con perfumes de ciruelos,
amarte en la inocencia de un domingo.
Compartir la sexta parte de una canción con ritmo de blues,
pensar en completar un rompecabezas
y dejarlo olvidado entre las cobijas y las sábanas.
Disfrazar la casa de tienda de permutas
y el que esté libre de pecados que haga la sopa.
Si todo esto no nos alcanza y falta más,
buscar un súper héroe en el mercadito del chino,
encerrarnos bajo llave siete días enteros
y dejar que el mundo reflexione sobre un amante falso.


miércoles, 21 de septiembre de 2016

Vendaval


Desmemoriado, el cielo despierta un poco exigente,
germina una tormenta a su imagen y semejanza.
Algo pasa en las alteraciones que vibran en el aire,
un abordaje de convulsiones invade los caminos,
se esfuma la quietud humedeciendo el espacio.
Vocaliza en el poniente, con sonoridad de tenor,
un enjambre de  vendavales que acaban por llegar.
El paisaje va siendo dominado por un oscuro tremolar,
martillan reiteradas las celosías su palabra golpeada.
Dispersar hojas, ramas y papeles es un trabajo fácil
para ese estertor que se expande en la cargada atmosfera.
Ganan presencia los olores que preceden la borrasca.
Todo es un inconcluso desconsuelo que no estalla,
y de pronto reina la ofuscación del sórdido silencio.
Una calma de autorretrato esbozado y sin perfeccionar
que se quiebra en el rotundo retumbar de un trueno,
precedido de un parpadeo breve que centellea en lo hosco.
Entonces, se precipita en derrumbe ese pelotón inacabado
que habita en los nimbus y sin parar se arroja con fiereza
contra el destino insondable de la resignada tierra.

Ilustración: "Vendaval de trazos" . Flavia Mendez

martes, 20 de septiembre de 2016

Ritual de caza

Sublime el torrente que esas manos desatan,
encontrando salvoconductos para, de pronto,
arribar a sensaciones que avivan la vocación
de revivir melodías traídas desde del cielo,
y que se palpitan en una danza de sombras.
Manos que conocen el oscuro ritual de caza,
que emboscadas en alguna sorpresiva parte,
saben acechar hasta el momento más oportuno,
con el disimulo de una pantera en celo asedian
el desmayo de su presa y acometen con suavidad
y una técnica exquisita para rozar lo que es inerte,
e hincarle vida desatando su insaciable instinto,
y así alimentarse, parsimoniosa, de sus esencias.
Esas manos, incansables peregrinas de lo desierto,
me atrapan con su mágica y erótica sabiduría.


lunes, 19 de septiembre de 2016

Invítame


Prográmame en los encantos de tu vida, arquitecta.
Dibújame como tu proyecto en un plano en espiral.
Abusa de cimientos que sostengan nuestro trato,
funda bases que alucinen mis apetitos y deseos.
Eleva paredes que me permitan amarte y extrañarte,
que de las pasiones que desaten tus ansias me cobijen.
Crea vigas que hagan de esto algo eterno e inolvidable,
esboza techos en los que cae la lluvia callada y fina,
bajo los cuales nuestras siluetas dibujen trazos
circulares sobre la calidez de un piso de madera.
Calcula todo con meticulosidad de primorosa artista,
repasa una y mil veces mis medidas y mis necesidades,
ajusta los detalles y corrige, borrando besos con besos,
y cuando al fin tu obra esté ya concluida, invítame
a ser quien inaugure el perfil de tu sonrisa.

Palabras para ti

Vuela siguiendo el trazo de las favorables estrellas,
sigue al viento y las constelaciones de tu propio cielo.
Olvida las rutinas e improvisa, descubre nuevas tierras,
nuevos limbos, nuevos mares, nuevas gentes, nueva vida.
Solo tienes este instante para llegar a descubrirte. A ser.
No hay realidades difíciles ni hay obstáculos insalvables,
nunca renuncies antes de dar pelea, y si acaso pierdes,
sacude el polvo de tus alas, despliégalas y reinicia el vuelo.
No temas a los miedos, enfréntalos y con ellos se prudente,
tan solo el ignorante no les hace caso y ciego embiste.
Atrévete, mas no abuses de la osadía ni de tus pretensiones,
asume lo que no podrás borrar y borra lo que puedas olvidar.
No cargues inútiles fardos, ni viajes tan ligero de recuerdos
que olvides de donde un día has partido. Puedes retornar.
Y si lo haces recuerda quien eras cuando nada eras.


Vigilias


Escondida entre las sombras, con las alas rotas,
la espera eterna adormece sus tristes vigilias.