jueves, 13 de noviembre de 2014

Vago despertar


Paso a paso, voy hacia ti.
A ese territorio nevado
que tienes por corazón,
probando de desgarrar
tu manía de vivir en hielo,
en total ausencia de calor.
Ausente toda precaución,
te presento lo expectante
de alborar, cálida, mañana.
Bañada en ríos sin nombre,
con un juglar en tu seno.
Los ojos vacíos de vacíos
y el alma, entre lágrimas,
gozando un vago despertar.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Válido desencanto

En el válido desencanto
de un vínculo superado,
inapelable, te veo especial
en uno de esos pueblos
en que se pierde el mañana.
Sendero con destinatario
de este martes, resignado,
aprendo asombrosamente
a ser disculpa borroneada.

Copas y azares


El aroma de uva
impregna tu piel.
En tus márgenes
embriago mi voz.
Copas y azares
en dulce resaca.

martes, 11 de noviembre de 2014

Atajo

Como una efímera estrella,
sin brillo en las melodías,
aquel beso momentáneo,
halló un atajo por sí mismo.


sábado, 8 de noviembre de 2014

Ave y puerto


Enclaustro mis ojos al contemplarte
desnuda, en rojo y en pulcra armonía
cuando el sol cae en plácido letargo
fuera la frontera del descubrimiento.
Alimento de fantasías mi sexo sentido,
continuidad de un determinado acertijo
que en mi alcoba, terco, me amanecerá
en diluvios de presuntuoso egoísmo
sobre tu cielo abierto de mujer carmesí.
Y tú, olvidada en la caleta de tu esencia,
te cedes a mis manos en suave levitación.
Dulce pecado el perdurar en la vastedad
de las crónicas de nuestras circunstancias,
sin temor a la niebla de lo acostumbrado
y donde eres, ave y puerto imperturbable.

Ilustración: "Desnuda en rojo" - José Manuel Merello




viernes, 7 de noviembre de 2014

Charla con duendes

Despierta, en las sombras,
vagas desnuda de inviernos.
Tus ojos contra de lo oscuro,
sostienen instantes eternos,
romances, hoy ya sin palabras.
Historias salvadas con cariño
del lago extintor del olvido.
Una que otra visión prohibida,
despierta inevitable escozor
en el bandido teatro de tu piel.
Así es la charla con duendes.
Un comenzar en inmaculado
derribo de viejos recuerdos
que hilvanan fragmentos de ti,
para que te duela, en desolado
deambular de lágrimas frías,
aquel pretendiente olvidado
en las cinco letras que lleva el adiós.


Ilustración: "Chocala" . Sonia Sisi


jueves, 6 de noviembre de 2014

Amapolas rojas


Con solo mentar la primavera
ya pienso en amapolas rojas.
Emprender en blanco el día
y gozar cinco minutos a tu lado.
Exiliado de todos los eclipses,
despierto de los crepúsculos
siendo imagen de la creatividad.
Con cariño consumo mi pluma,
y quedo escribo, he ahí la poesía.

Ilustración: "Amapolas rojas" - Paula Benson

Días arduos

Momentos hubo, seguramente
en los que existió un tiempo,
un cuerpo y ella, alma vieja.
Un rayo de sol despreocupado
y un acoplo de manos atadas.
Acordes desafinados manando
del orgullo después del sexo.
Personas, espejos, días arduos,
belleza en alguna fotografía
y un envío en ese “no te nombro”.
Asechanza de hombre y mujer,
desveladas confesiones al vacío,
ecuación de los cinco sentidos,
utopía en ausente dimensión.
Terceros momentos cómplices
hicieron nacer la despedida,
y oculto, el espacio se embarazó
de las degradaciones del adiós. 

Ilustración: Dibujo a tinta - José De la Barra

martes, 4 de noviembre de 2014

Final olvido


Me persigue el concepto de lo absurdo.
Maleficio heredado algunos años atrás,
cuando deambulaba en pávidos deseos
por el antiguo puerto de los engañadores,
 hurgando, suaves tragos, en cada sonido.
Allí, no fui sino abandono en su esencia,
garboso impúber de nombre Final Olvido.
Gasté, de emociones, toda una consumación,
amor insano, bebido sin cavilar y de corrido.
A veces, desde las penumbras, decía adiós
a la serpiente seductora de la vecina esquina,
y labrando una queja en el cuerpo de la  rabia,
me perdía en la huerta de los besos desunidos.
Otras, de los alrededores de un tallo, vampiro,
alimentaba mi bolsa de simientes con rocíos
que manaban de un mundo de manzanas rojas.
Metamorfosis de sueños frustrados, molestas,
mordieron mis ojos con aventuras atrevidas.
Náufrago bipartito de un sueño descabellado,
encalle en un melindroso Nunca te Encuentro,
como una forma de distraer un poco de vida.

Danza solar

Elegía de esas cosas
que ha dicho la luna,
un cristal de otoño
quedó sorprendido
en los naranjos
relativos de septiembre.
Asoleado fantasma,
jugando ser invisible
con la danza solar,
se le antoja ser móvil
payaso del rocío,
en el purgatorio
surrealista del estío.