Hay momentos en que me siento hurgador de letras muertas, alquimista de consonantes, carpintero de vocales, constructor de palabras sueltas que solas se arman en papel. Y hay momentos en que solo me veo equilibrista de mis pensamientos, sin poder volcar en la pluma frase alguna que refleje la tumultuosa volatilidad de mis alocados sentimientos. Y hay momentos en que me basta pronunciar por lo bajo tu nombre,para saberme vivo. Entero
domingo, 11 de noviembre de 2012
Te extraño
sábado, 10 de noviembre de 2012
Referencia biografica
Insulso,
en la calle yo soy
el
errante vuelo manifiesto
de
anexos a una sombra.
Autorretrato
de una mancha,
un
raro experimento fallido.
Las crónicas
de gran verdad,
con
los pies sobre la tierra,
carecen
de un momento
para
referencias biográficas
de
un entero vagabundo
con
todo y nada que decir.
Una
vida aburrida, sólo eso,
con
ciertos deseos de futuro
en
el alma candente del asfalto.
Pero
eso es relativo. Yo sigo.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Calendario
De tanto perder los días, me quede sin calendario.
Primero fue nada, apenas segundos que perdía,
cuando los segundos se transformaron en minutos,
estos fueron vaciando lentamente a las horas.
Las que primero perdí, fueron todas las matinales,
las de las tardes luego, y las nocturnas al final.
Los días sin horas se fueron evaporando lentamente.
Taciturnas, las tardes de domingo se disiparon,
Mas tarde fueron los lunes con su modorra pesarosa,
la fuga de los mediados de semana, de martes a jueves,
acercaron peligrosamente el viernes a su ocaso,
hasta que al final, el sábado se rindió a la ausencia.
Esto comenzó en un insensible julio de invernal,
septiembre, devoró al agosto disipándose en octubre,
diciembre adelanto el fin de año, obviando a noviembre,
ya no fue tórrido enero, simplemente nunca fue,
el breve febrero fue nonato, sin que asomara marzo,
el otoño melancólico se quedó sin abriles y sin mayos,
tampoco hubo junios que recibieran al invierno.
Un calendario sin meses, sin semanas ni días
se fue olvidando en mis manos vacías,
y ya no tuve ninguna otra cosa que perder.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Con las alas enterradas
Se
viste de furiosa intensidad la lluvia,
ocultando
la desnudez de su nostalgia.
A su
lado, ronda guareciéndose una sombra
tras
el rastro impreciso de la noche.
En
espera, como falsos títeres absurdos,
acunan
sus ramas los arboles del tiempo,
la
luna, teje un puente de plata en los techos
por
el que transitan impensados motivos.
Con
las alas enterradas en heridas que matan
no sé
que era, lo que de ella, podía esperar.
Su
corazón madrugaba mareas de caprichos,
en
un juego vacío de toda integridad,
y
solo deseaba que quitara la nieve del pecho.
Ahora,
un frío glacial contempla el vendaval
de
esta lluvia de furiosa intensidad.
martes, 6 de noviembre de 2012
Nubes blancas
Alguna mujer pudo escribir mi historia
en la hoguera de la medianoche,
con un nuevo alfabeto de pasión,
merodeando un lugarcito para mí
en esa sensación momentánea,
de dejarme habitando bajo el agua.
Una pausa y su recuerdo por vecinos,
una mirada que en silencio parte
con la libertad del más largo viaje,
Dejando un te quiero bajo el azul de sus pies
y una inmensa luna al filo de la fantasía.
Ilustración: "Mujer y raices" - Fernando Gómez Pajarón
A veces
Exhalando,
en su lenguaje de dioses terrenales,
el
encantamiento de una realidad alucinada,
a
veces, imagino el reflejo del viento presuroso,
como
una vivencia en trance de plena lucidez,
que,
como ciega cicatriz de insondable claridad,
traza
el escurridizo laberinto de tu apego.
Mudo
desvelo de una exaltación entre dos.
Ilustración: "Cicatrices" - Pablo Peña
lunes, 5 de noviembre de 2012
Oxidado
Mujer de diáfanos fragmentos,
verte nuevamente es así de simple.
Perecedero, a los pies de la cama,
hoy seré disipado como ausencia,
como un viejo muñeco de hojalata,
penitente, oxidado en tu fragancia.
sábado, 3 de noviembre de 2012
Solo eso
Abro
puertas de cartón al tiempo,
regreso
clandestino en risas,
y me doy varios permisos
para poder estar en tu boca.
Toda
una ruta pactada. Solo eso.
En eso estoy
como el frío del agua fresca,
entre
anoches y hoy en día,
estará
todo en unas palabras.
Y
para que? si la vigilia es glacial,
y el
verde no es un final feliz
para
una sombra de calles húmedas.
Déjame
que te susurre sueños,
o si
pudiera, los latidos de un tango.
Solo
quise amarte un momento,
y en
eso estoy, toda la vida.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Avaricia
sorprendido en tus manos,
andando caminos estrechos
esclavo de tus malas artes,
en golosa apetencia de tu forma,
con estos dos ojos cómplices
de la avaricia de tu asedio.
de la avaricia de tu asedio.
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