jueves, 8 de noviembre de 2012

Calendario


De tanto perder los días, me quede sin calendario.
Primero fue nada, apenas segundos que perdía,
cuando los segundos se transformaron en minutos,
estos fueron vaciando lentamente a las horas.
Las que primero perdí, fueron todas las matinales,
las de las tardes luego, y las nocturnas al final.
Los días sin horas se fueron evaporando lentamente.
Taciturnas, las tardes de domingo se disiparon,
Mas tarde fueron los lunes con su modorra pesarosa,
la fuga de los mediados de semana, de martes a jueves,
acercaron peligrosamente el viernes a su ocaso,
hasta que al final, el sábado se rindió a la ausencia.
Esto comenzó en un insensible julio de invernal,
septiembre, devoró al agosto disipándose en octubre,
diciembre adelanto el fin de año, obviando a noviembre,
ya no fue tórrido enero, simplemente nunca fue,
el breve febrero fue nonato, sin que asomara marzo,
el otoño melancólico se quedó sin abriles y sin mayos,
tampoco hubo junios que recibieran al invierno.
Un calendario sin meses, sin semanas ni días
se fue olvidando en mis manos vacías,
y ya no tuve ninguna otra cosa que perder.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Con las alas enterradas

Se viste de furiosa intensidad la lluvia,
ocultando la desnudez de su nostalgia.
A su lado, ronda guareciéndose una sombra
tras el rastro impreciso de la noche.
En espera, como falsos títeres absurdos,
acunan sus ramas los arboles del tiempo,
la luna, teje un puente de plata en los techos
por el que transitan impensados motivos.
Con las alas enterradas en heridas que matan
no sé que era, lo que de ella, podía esperar.
Su corazón madrugaba mareas de caprichos,
en un juego vacío  de toda integridad,
y solo deseaba que quitara la nieve del pecho.
Ahora, un frío glacial contempla el vendaval
de esta lluvia de furiosa intensidad.

 

martes, 6 de noviembre de 2012

Nubes blancas


No hay raíces que aten a nubes blancas.
Alguna mujer pudo escribir mi historia
en la hoguera de la medianoche,
con un nuevo alfabeto de pasión,
merodeando un lugarcito para mí
en esa sensación momentánea,
de dejarme habitando bajo el agua.
Una pausa y su recuerdo por vecinos,
una mirada que en silencio parte
con la libertad del más largo viaje,
Dejando un te quiero bajo el azul de sus pies
y una inmensa luna al filo de la fantasía.


Ilustración: "Mujer y raices" -  Fernando Gómez Pajarón

A veces

Exhalando, en su lenguaje de dioses terrenales,
el encantamiento de una realidad alucinada,
a veces, imagino el reflejo del viento presuroso,
como una vivencia en trance de plena lucidez,
que, como ciega cicatriz de insondable claridad,
traza el escurridizo laberinto de tu apego.
Mudo desvelo de una exaltación entre dos.

 

Ilustración: "Cicatrices" - Pablo Peña

lunes, 5 de noviembre de 2012

Oxidado



 Mujer de diáfanos fragmentos,
verte nuevamente es así de simple.
Perecedero, a los pies de la cama,
hoy seré disipado como ausencia,
como un viejo muñeco de hojalata,
penitente, oxidado en tu fragancia.



sábado, 3 de noviembre de 2012

Solo eso

Abro puertas de cartón al tiempo,
regreso clandestino en risas,
 y me doy varios permisos
para poder estar en tu boca.
Toda una ruta pactada. Solo eso.

 

En eso estoy


Cuando alguien me nombre,
como el frío del agua fresca,
entre anoches y hoy en día,
estará todo en unas palabras.
Y para que? si la vigilia es glacial,
y el verde no es un final feliz
para una sombra de calles húmedas.
Déjame que te susurre sueños,
o si pudiera, los latidos de un tango.
Solo quise amarte un momento,
y en eso estoy, toda la vida.



jueves, 1 de noviembre de 2012

Avaricia



Despertar sin saber que hacer,
sorprendido en tus manos,
andando caminos estrechos
esclavo de tus malas artes,
en golosa apetencia de tu forma,
con estos dos ojos cómplices
de la avaricia de tu asedio.




Ilustración: "Avaricia" - Elsa Cáceres

miércoles, 31 de octubre de 2012

Vainilla

Tu ausencia en mi boca,
extravió la tarde y el viento,
en un revoloteo sinuoso
de amoríos con sabor a vainilla.

 

Ilustración: "Ausencia" - Carlos Gerhenson  

Olvidé


Yo, me pensé zorzal,
canción de una noche,
una carta a tu voz.
Me pensé trueque
de pájaros y flores,
promesa en un anillo,
intento ciudadano.
Tantas cosas me pensé,
que olvidé motivar
mi presencia de hombre,
y dejarme vivir.