jueves, 12 de abril de 2012

No hay que hablar

En el recodo de la placidez
repican bronces y campanas.
Un lápiz, dibuja en verde agua
el cristal  de la tarde renacida.
Copas y besos se parten en dos.
Ocultos, en un rincón vacío de pudor,
unos dedos, cosquillean la tersura
cobijada en la sombra de una falda.
Como una letal arma, bien conversado,
el susurro mordisquea en esa oreja.
Se abre paso en el flujo de las venas
la avidez que enciende  el nido.
Un callado grito, clama urgencias
desde el paraíso de la carne.
Deja atisbos en las pupilas, la ventura
de lo que será el final de un principio.
Una mirada perdida es un suspiro,
Luego, un silencio bello y profundo,
inflama el guiño de una melodía por venir.
Ya no hay que hablar. De amor se trata.


Ilustración: "Susurro" - Silvan Giaccome

miércoles, 11 de abril de 2012

Agonía

En el azul de la noche,
el rocío que deja tu piel en mi piel,
guarda varias formas de volver.
El sereno, como un otro cualquiera,
desapercibido pasa, incongruente,
sin nombre, partidario del sinsabor,
para aquel que, sin talento,
no puede ver más allá de sus ojos.
En días como hoy, en la noche,
cuando la porcelana de una estrella,
sin una sola voz, crea pequeñas rimas,
un perfume sin nombre me invade,
y en él, me recupero y me pierdo,
fanático de los pequeños detalles,
hurgador de esto, que tengo contigo,
agonía de un… ahí estás, justo allí,
donde no te alcanzan mis manos.

martes, 10 de abril de 2012

Aventurera

En el origen de un amanecer,
guiaré mis pasos sobre lunas y estrellas,
y sutil, como un cazador en apuros,
seré eso de lo que me acusas.
Radiante de zumo de despuntado sol,
con una pasión de vastos océanos,
naufrago, en el mar de la evocación,
yo amo tu infinita exquisitez.
Ilusión mágica que me regala el viento,
en la hora de despertar deseos.
Gorrión de sangre ardiente,
de dos vidas, aventurera misteriosa.


Pirata


Como pirata trashumante
Quiero navegar tus mares
 Y confiado adentrarme
en las turbulencias
de tus requiebres.
Saborear el entremés,
previo a cada batalla,
que me brindan tus olas
profundas y continuas.
Salir triunfal vencedor
de las tormentas
con las que me acometen
todas tus intensiones.
Quiero ser un pirata
con mi propia bandera
alzada, en ti y sobre ti,
tan cerca y tan lejos
del lugar que los demás
buscan, para alcanzar
el cielo de tus riquezas
protegidas por la fisura
en que finalmente encalla
la nave de mi porfía.

domingo, 8 de abril de 2012

Casualidad

Testigo
de encuentros
en blanco.
A tiempo,
partida y silencio,
capricho fatal.
Un poco de espacio.
Estar volando
y la imposibilidad
de alcanzarnos.
Casualidad
en el momento
de la memoria.
Sentimientos
sin dedicatoria.
Solo recuerdos
mezclados
de extraños
imprevistos.
Huecas palabras
de comediantes.

cuadro casualidad

Ilustracion: "Casualidad" - Valeria Rienzi

sábado, 7 de abril de 2012

Horizonte pequeño


Un horizonte pequeño, umbroso, en gris,
muestra el estampido de las estrellas.
Un  raro entramado de luces, se desdibuja
en un baño de lenta soledad y olvido.
El destino arrulla su canto en la lluvia,
como una hoja en la borrasca del mar.
La dama de la coqueta capelina verde
irrumpe el suburbio con una nota de color.
Por oriente, asoma la luna gastada en mimos,
el tiempo triste recobra su vital fantasía.
Sentimientos ocultos estallan por doquier,
un tenue vaho azulado, tirando a blanco,
envuelve el misterio del hombre que se llega.
Da la nota musical el beso en la oscuridad,
la virginidad del silencio se rinde en caricias,
dando lugar al bullicio que se traza en el lecho.
La ciudad se eclipsa, tras la ventana de un taxi.

viernes, 6 de abril de 2012

Salvador

Al final de la historia,
soy el que camina sobre las aguas
de su diario sudor.
El que multiplica los panes y los peces
con su magro salario.
El que constantemente se repite
levántate y anda,
por mas que el cansancio recargue
con espinas mis deudas.
Soy al que todo le quitó el Cesar,
y nada de dios recibió.
Nadie me reconoce como rey de reyes,
aunque diariamente,
me ve a su lado, con mi nombre común:
Salvador.

jueves, 5 de abril de 2012

Sembradío


Luego del tiempo perdido,
solo sé, que no sé si puedo
estar a la altura de un alma ajena.
Ni que  voy a hacer contigo,
o si podemos cambiar
este vuelo de primavera
antes de ponerse viejo, vagabundo,
sin prolijidad y frustrado,
ávido de algo de amor y vida.
O de un milagro, en el segundo piso
de ese  pedazo de cielo,
que inventamos con tu sentimiento
desatado en tormenta,
ante la pobreza de mi cuerpo.
Desafortunadamente, no lo se.
Aunque tus manos, a manera de guía,
me brinden el obsequio
de un sembradío de promesas
que cosecharlas quiero.

miércoles, 4 de abril de 2012

En esta ciudad

Todo puede suceder en esta ciudad.
Soñar con el cielo de una ilación en rojo,
 perseguir una sombra velada de ilusión,
elevar la paciencia en la azotea de la espera,
escuchar el último lamento de un gorrión,
o discutir con fantasmas que hicieron historia.
Todo puede suceder en esta ciudad.
Sostener las miradas, sin ninguna conversación,
o hundirse en la inconsciencia  de un beso
sin importar que sonrían los que viajan en tren,
retornar de un vuelo de desencuentros,
o iniciar la interminable trayectoria hacia el mañana.
Todo puede suceder en esta ciudad.
El golpe perfecto del deseo alojándose inconsciente
en las sensaciones que despierta una sonrisa,
encontrar un mar y ver que es un lago para dos,
o que llegue algún día y pueda decirte
que a tu lado el deseo nunca muere.


lunes, 2 de abril de 2012

Experiencia tardía


Con el instinto de intruso vegetal nocturno,
navego ilusiones en las nostalgias del café.
Ausente, tu piel transmite esencia de mujer,
experiencia tardía, que dormido o despierto,
quiero, placido, beber en el itinerario de tus labios.
Ocultas mariposas crean tumultos cerrados.
En algún lugar, un hombre escucha al mar,
en la profunda oscuridad de lo superfluo.
Un sueño: tus dedos confidentes sobre mi piel.