Esperándote, alfarera,
me
aderezo en barro.
Nada
soy sin tus manos,
solo
agua y grava virgen,
quedando
en el intento
de
urdir fantasías inversas
sobre
palomas de insomnio.
Tal
vez, asfixia de sal,
en
un añejo fango tibio.
Requiero
tus destrezas
de mágicos
instantes,
moldeando
sonrisas al deseo,
y
los frutos candentes
de
pezones sin ataduras,
para
dejar de ser inconcluso
légamo
muriendo en destino
de piel
reseca de madera.
Ilustración: "La alfarera" - Nacho Quiroga
"Requiero tus destrezas
ResponderEliminarde mágicos instantes…"
Poema que llama a la caricia de unas manos para dejar de ser de madera.
Me gusta tu poesía porque es esencia, clamor, palabra vital para el alma.
Un abrazo Seroma