miércoles, 11 de enero de 2012

Jirones

Te recorro,
en la convergencia honda
del momento que no es.
Renazco,
en las reflexiones del espejo
de nuestros silencios de agua
Malpienso,
en la húmeda flor sin pétalos
donde bebo de tus vertientes.
Reflexiono,
que se me hizo tarde la vida
en la burocracia del absurdo.
Incendio,
pastizales de arrogancias
camino a un lamento mudo.
Atardezco
cuidador de leyendas olvidadas
en alguna situación extraña.
Fantasmal,
me llevo a inmolar, en jirones,
en las playas de tus avideces.
Conquistado,
existo  hasta sacarme, de a una,
toda las cicatrices de lejanías.
Luego soy.

 

Ilustración: "Pensador de Madera" - Davide Restivo

Solo por suponer




Solo por suponer,
estimado doctor,
supongamos, como es
el pecado de la noche.
El sentido de vivir
unas cortas vacaciones
sobre lo que es correcto.
¿Correcto para quien?,
tal vez me preguntará.
Supongamos, también,
que digo que es correcto
para el hombre de cristal,
ese, que se mira,
transparente,
en la diaria épica insania
de sentirse incorrupto.
Delirios extremos de quien,
no quiere enterarse
de que el tiempo,
 por si solo,
desde el inicio,
corrompe.
Por lo que
ya no vale la pena,
que supongamos
por solo suponer.

lunes, 9 de enero de 2012

Por ti

A oscuras,
el agua
amanece.
Un espejismo
se despereza,
para rondar,
por la luz…
 y el mar.
Hecho de barro,
se resquebraja
el espacio,
en silencio.
Es por ti.

domingo, 8 de enero de 2012

Enero


Enero sigue andando,
cuajando el contorno
con típico sofoco estival.
Como un caracol ermitaño
me dejo estar en las horas,
sin complicar las cosas.
Finjo estar acostumbrado
a trabajar haciendo nada,
esperando las alucinaciones tibias
que llegan con los días lluviosos.
De sol a sol, de continuo,
solo sueños candentes.
Y enero sigue andando.
Ya no quedan más bártulos
mentales que estén en peligro,
un bufón los hizo florecer
en tonos violetas y azules.
En un prado verde se guardan
vestigios de una rosa morada.
Verde. Un fragmento de vida.
Estos serán días con suerte.
Tres años después te pertenezco
en esta ola urbana y febril
sobre la que vagabundeo.
Mientras… enero sigue andando.

sábado, 7 de enero de 2012

Yo era

En la brisa de tu cadera,
a veces me inventaba
 pequeñas mentiras banales
 de mi hambre de ti.
Me gustaba extrañarte,
de vez en cuando.
Frágil reliquia de las noches,
inexorable fantasía.
Recibir la visita incierta
de la melancolía,
con  ese ritmo artificial
de música atroz.
Visita mentirosa por cierto,
que fatal, venía
rebasando de tus manos.
La ausencia,
ese vacío bosque blanco,
se esfumaba
cuando a tu lado te extrañaba.
Pero placía hacerlo,
al manso cobijo de tu cadera.
Allí yo era.

Secreto del bosque blanco 

Ilustración: "Secreto del Bosque Blanco" - Beatriz del Busto

viernes, 6 de enero de 2012

Causa deseada




No se en que momento,
tuve impostergables deseos 
de una aventura en el mar.
Que el viento, derivado del sur,
se filtrara raudo por la ventana
tomándose el lujurioso trabajo,
de ir remeciendo quietudes,
y con sabias palabras mágicas
dijera impetuoso: “no eres tu
el que gustaría de una marejada
que te quite del libro de quejas
y te lance a los tiempos de la vida?”
Ingenua idea estival que nunca será.
Porque los cambios de vida deseados
no vienen de afuera. No llegan.
Solo son acción y causa deseada
de los que, buscando una respuesta,
se ponen en camino hacia ella.
Mi balandra abandonó la espera inútil.
Se salmuera mi piel avanzando
imprevisibles oleajes misteriosos.
Navegando el mejor lugar encontrado:
la pequeña eternidad de mi vida.

jueves, 5 de enero de 2012

Pátina

Tonos marrón, elige el pintor,
para umbrear al ángel caído.
En la academia del arte,
no se permite tener luz
a quien desafió las reglas.
De qué color son tus ojos
para establecer la pátina
de los que desean ser libres?
No es cubriendo de piedras
que se respetan las reglas.
Las llamadas excepciones,
que en oscuridad se castigan,
encierran todas las victorias
de aquel, que en apariencia,
parece que hoy no va triunfar.
Que guarde el artista en su paleta,
algunos brillantes colores,
para iluminar la tarea difícil
del que debate queriendo cambiar.

miércoles, 4 de enero de 2012

Complicidad

Complicidad, 2005


Un fantasma azorado
de la eternidad fugaz,
fundamenta su vagar,
de tus ojos río abajo,
en el cansancio renovado
de sus muy viejas alas.
Pétreos dioses aztecas
se bañan con rayos de sol.
El viento sur, lánguido,
derrama añoranzas.
Un sin fin de ensueños
me brotan a flor de piel,
complicidad de tu presencia
y una mañana de verano.
La lluvia es corta,
el Viejo y el bosque
caminan en silencio.
Yo me quedo aquí.


Ilustración: "Complicidad" - Ernesto García Peña

martes, 3 de enero de 2012

Transparencias

Motivos, siempre sobran motivos.
En la ironía de la tarde gris
fundir ese vértigo sordo y gris,
que flota impasible sobre el agua,
en un tazón de humeante chocolate.
O sentir el fuego sobre el cuerpo
 de una mujer desnuda de olvidos.
En pétalos dorados buscar las caricias
que deja el humo azul del cigarrillo.
Transparencias de una copa de vino
entumeciendo una a una las palabras.
Leer fabulas a través de la lluvia
escudriñando la estructura del silencio,
y así agonizar, uno a uno, los motivos.
Porque al fin y al cabo, estando juntos,
de que sirven los motivos que sobran.

lunes, 2 de enero de 2012

Circunstancias


Fuimos versos cautivos
muchas veces, tus ojos y yo.
Plenos de adagios y recuerdos
en esa cosa de irse lejos
en los resquicios de la piel.
En el abismo, en que jugábamos
con los remolinos del viento,
con la insolencia sincera
en que nos vimos iguales.
Conseguidor de deseos,
el secreto fue cómplice,
soñándose a si mismo.
Inexistentes  las miradas,
calles y sombras velaron
hasta lo inevitable:
mi recuerdo y tu olvido.
Circunstancias, que le dicen.
Destino, que le nombran.
Desde entonces, cada día, 
tengo un sueño distinto
y miles de páginas en blanco
que me empeño en llenar.
Residuo, sin ninguna duda,
de un no saber despertar.