martes, 19 de febrero de 2013

Causalidad

Quisiera menos zozobra,
un arcoíris extra grande,
un lunar en la mejilla,
tu sabor en la bruma.
Ver una boda de aves,
una llamada imprevista,
si es permitido, distante.
Un infinito de libertad,
un aplauso sin título,
un oso de papel mache.
Tantas cosas quisiera,
pero, con poco me tengo
por infinitamente hecho.
Un paseo por el parque,
un papel enorme y blanco,
un prado de margaritas,
un diluvio de besos.
O que la causalidad
me haga llegar a ti.

lunes, 18 de febrero de 2013

Premio



Sin mas titulo que el de simple gota de tinta china,
arrogante, se me dibujó en la solapa un galardón.
Fue una perdurable medalla a la precoz indolencia
que habría de continuar conmigo el resto de los días.
Como cada uno deja en cada trazo su estampa,
así, esa negra gota, como un original aguafuerte,
fue el mejor estimulo que tuvo mi tierna imaginación
para reconocerse, orgullosa, por primera vez premiada.

domingo, 17 de febrero de 2013

Mensaje silencioso

El ultimo farol que titila en la noche,
guarda delirios de lunas prohibidas,
y oculta extrañas figuras susurrantes,
que huelen a traspirada aguaflorida.
Danzan trascendiendo la somnolencia,
enfundadas en gastadas ropas de fajina.
El porfiado asfalto, como manto de ébano,
se opone a roerse en la oda  que las suelas,
una y mil veces, hacen renacer en el caos
que lo deambula, casi al alba cada día.
Pieles en tiempos pasados bronceadas,
sacaron minutos al arrullo musical del lecho,
para ir por la vida buscando reconocerse
en esa imagen de sí mismo, que son los otros,
tan iguales y tan diferentes, en su perfecta
imperfección de hombres falsamente nuevos.
Fueron (y los ensayan ser) ondeantes banderas
de utópicas revoluciones caviladas en oficinas.
Yunque sobre el que se moldea el trabajo,
han sido, y son, potencia muscular de la paz,
el esfuerzo propio y la generosa solidaridad.
Madrugadores caminantes de los mañanas,
con un morral de paciencia, forjan el parto
en la acera histórica de todo lo  vivido
con su mensaje silencioso de laburantes.



jueves, 14 de febrero de 2013

Raices intrusas


Atravesé el mar en un tiempo de entregas,
y desde la noche anterior sigo vagando
por efímeros retornos al telar de huellas
que, en el silencio de las sombras, dejaron
amores de barrio en el sabor de sus besos.
A veces, tomo prestadas raíces intrusas,
para escribir el milagro de un amor eterno,
busco tenues gestos en todas las mujeres,
saboreando, en el aire, serenas sonrisas.
Otras veces, entro en abstinencia de colores,
y en blanco y negro convoco raros afectos,
para no continuar en la misma cobardía
de acostarme extrañando esos tres misterios
que colma, en mi lecho, el espacio de tu cuerpo.
No vivo reviviendo amores derrochados,
que se me han  olvidado en el tiempo,
solo que, ya cansado de frías distancias,
busco una  aurora púrpura con la que cubrir
pausadamente, y juntos, heridas del alma.

martes, 12 de febrero de 2013

Amor fugaz


Creí que me perdía en la noche,
cuando encontré buena inspiración
en un sueño de esos algo extraños.
En un bar con fragancia a vainilla,
mi espíritu ensayaba enamorarse
de un cuerpo  varado en la pasión.
Consumía un puro, y un viejo pelicano,
dormitaba en la  espesa neblina.
Un gato de pelo duro, le daba lampazo
con su lengua al vino del suelo.
Decidida, la dueña del cuerpo prometió
amor fugaz con un grafiti en su pecho,
traía una de esas bellezas que matan
y un negro lunar en un hermoso lugar.
Tú no puedes, dijo el del espejo,
sin más comentario para su negación.
Contuve la magia del amor platónico
y el sabor amargo de no ser el elegido.
Me abracé contrariado con la almohada
y pensé unas cuantas buenas razones
para no ser yo quien se de vuelta
para poder abrazarte.



Por eso


Hoy derrumbo el secreto tiempo de tu espacio,
con la fragilidad de mis eternos vacíos nocturnos.
Por eso, no hay nada que te haga extrañarme.

lunes, 11 de febrero de 2013

Si un día...


La partida se preludia de un largo silencio,
seguirá levitando en el aire, el oculto deseo
que la promesa imposible no sea incumplida,
que no haya separación entre los cuerpos,
y se sigan anidando utopías para mañana.
A través de los ojos, las palabras hablan,
y el fuego interno nutre la nada que espera.
El tiempo dejó de caminar y, sin embargo,
sobrevuela fugaz activando la llegada del adiós.
Garabatean en el aire manos y pañuelos,
un ahogo infinito estruja gargantas y voces.
Un tren de oscuros ojos grises bufa, silbando
el anuncio de que inicia el inventario de su viaje.
Insolentes los rieles aceleran la partida.
Entre sueño y real, la tropa parte a la guerra.
A un hombre, que no quiere ir, le faltan palabras,
y una mujer de cabellos rizado mima su panza.
Entre toda la multitud,  la pluma de un poeta soldado
borronea: si un día no me vuelves a ver…

Pequeña Historia


La soledad es una venus morena,
con encantos de abismo y misterio.
Si dura, nos agota en desconsuelo,
si es breve, a veces, nos permite
encontrarnos más de una vez
con nuestra propia delicadeza,
hurgar en los anhelos latentes,
y, tal vez, reaparecer en la sonrisa
oculta en el recóndito trasfondo
del lamento de una angustia.
Oscura diosa de los corazones,
nos tienta por caminos exclusivos,
donde solo a ella perteneceremos,
sin tener agallas para algo más.
Y sin embargo, en la soledad,
arderán los deseos de despojarse
de sus maléficos encantos,
dejar de sentirnos uno sórdidos
abandonados de todo posible destino,
para encontrar en algún otro
una pequeña historia que compartir.

domingo, 10 de febrero de 2013

De esta manera

Ya no está el eco de aquellas divagaciones
en que solíamos perder madrugadas enteras.
La aventura, de amanecernos en un paisaje
de arrugadas sábanas blancas, se diluyó
planeando toneladas de vacías ilusiones
que no franquearon la frontera de lo posible.
Y sin embargo, no todo se ha consumado.
Seguimos con nuestras almas conectadas,
llevamos un mundo de placer en las calmas
con que observamos los lirios en invierno,
todavía, solemos romper algunas reglas,
y nos amanecemos al filo de un volcán,
comenzando otra vez a darnos un tiempo,
para pensar que, en estas tarde de sol,
de esta manera, nos seguiremos queriendo.



sábado, 9 de febrero de 2013

Preferido

Frente a ti, miles de antes.
Un muro de ayeres todos,
en el polvo  de la nada,
ocultos en muchos adiós.
Sin nombre ni recuerdo.
Siempre esperando por ti.
A veces, hurgando en ellos,
el fuego de tus venas,
intenso, busca esa imagen
que arranco tu sonrisa,
compartiendo un silencio
forastero y cómplice,
y en desmayo  tu cuerpo
acepto ese primer beso
que recibiste jugando,
como si solo fuera
una cosa de niños,
pero te robo el alma
y se escondió profundo,
para ser, por siempre,
tu recuerdo preferido.