sábado, 15 de agosto de 2015

Pacto sin firmar

Destino de autopsia tiene el hombre
cuando es el silencio de los buenos
el que calla ante el ruido los malos.
La ciudad se pinta de gris antiguo,
entre el invierno y la indiferencia,
un mar de tierra imprudente hurga
en el desierto de seres fantasmas.
Ya no importa el árbol de la vida,
solo crónicas solitarias saldan cuentas.
Se entona una delirante serenata
sobre el origen de lo imposible.
Rojo, todo rojo se lleva a cuestas
en la blanca quietud que reina sobre el hielo.
Por un instante la eternidad se duerme,
un macabro pacto sin firmar vaga en el viento.
El mal ha ganado la batalla.


Ilustración: "El bien y el mal" - Miguel Oscar Menassa

Todos temen


La inocencia se reserva
para la cándida niñez.
A la juventud se cantan loas
que en sus fuertes manos
el futuro seguro está.
La reflexión se deja
en propiedad a los adultos.
Pero todos temen
escribir apuntes para envejecer,
aunque más no sea algunos
escritos indescifrables
que narren el inverosímil
devenir de los años
en los cielos astrales,
o en los trazos que dejan
las arrugas en la piel.
Pareciera que es una estación
a la que no se piensa
nunca arribar,
hasta que sin darse cuenta,
uno en ella ya está
con los pocos que pueden arribar.

jueves, 13 de agosto de 2015

Horas de liturgia

Nunca se lo distingue en los maitines,
concentrado como está en sus rezos,
apenas si asoma con los laudes
hasta que lo oculta el sonar de las tercias.
Frente a él, ese asceta magro,
lama budista de imperturbable dignidad,
entre los riscos más encumbrados, habita ella.
Alta, flaca, con los senos firmes y vigorosos,
sus carnes arden bajo el fustán que la cubre.
En las horas que van de la víspera a la nona,
en las que ninguna mujer buena sale de paseo,
vaga a campo abierto entre rastrojos quemados
hasta donde el cielo copula al horizonte,
hilvanando fogosas y picarescas fantasías
con las que mantiene el fuego almacenado en su seno
y logran que por momentos
se sacuda su cuerpo en espasmos de goce.
Ciertas situaciones indefinidas,
aventuras que aún no habían hallado una forma concreta,
están empezando a cristalizarse en torno a ellos.
La mujer no dejaba de moverse provocativa.
tentando a esa sombra húmeda
que retiene el aliento y espera, con el cuerpo duro y tenso.
durante mucho, mucho tiempo-
Lo molesto siempre ocurre al comienzo.
ahora resulta difícil dejar las horas completas.


Ilustración: "Pecado original" - Graciela Brigante


miércoles, 12 de agosto de 2015

Historia diferente


A veces vagan por allí espíritus desorientados,
fantasmas que son dueños de ecos eternos,
como una evocación de sus sino para la posteridad.
Una ciudad espectral, habitada por personajes extraños,
que sobrevuelan en una danza de lluvia
jugando por las molduras de la media noche
los aguarda con una historia diferente:
la que viven en soledad los desenamorados.

martes, 11 de agosto de 2015

Parece dormida

Muros saqueados y heridos de muerte,
perdidos entre una fronda inquietante,
mayólicas, azulejos, vitrales, fuentes y cántaros,
una biblioteca de incunables
y un parque de follaje espeso,
en medio de esa hecatombe que el tiempo sembró,
la escultura de una yaciente mujer
frente a un portón en ruinas que da a la barranca,
detrás, el río y las islas.
Dicen que dicen los que saben,
que la modelo fue un personaje de pasado arrabalero,
y quizás de oscura leyenda.
La llamaban la Dama Blanca por nombre,
vestía con elegantes atuendos masculinos y melena dorada.
El, un linyera y poeta, pintor de grafitos,
vagabundo vate errante,
se enamoró de esa mujer por las calles del centro.
Quizás por una curiosidad innata,
quizás por una tendencia natural a lo inexplicable,
quizás porque nunca tuvo mucho en qué entretenerse,
su amor no fue nunca correspondido,
pero en lugar de arrojarlo al olvido,
con algo de melancolía, lo eternizó en mármol
en esa figura que parece dormida.


Cual hiedra


Germinando en secreto apareciste tú,
cual hiedra que crece a la sombra de los árboles,
con tu silencio enorme, adormecido de ocasos,
aromada de aguamiel, frutos silvestres,
y ese delicado cuerpo perfumado de madera.
Revelada en promesas de mil amaneceres,
entre crepúsculos y soledades,
como si fueras una creciente, tumultuosa y atronadora.
Pócima encantada que genera esta pasión,
herida mortal y fuerza inspiradora,
temeraria e impulsiva que tiene toda mujer enamorada.

lunes, 10 de agosto de 2015

Descifrar misterios

Desvestir en lo oscuro una mujer,
es descifrar misterios en la niebla.
Deseos que no entienden de fronteras
señalan un solo destino.
Siempre son ocasiones especiales
esos momentos, en que el tiempo de sobra,
para descubrir la textura eternamente femenina
que late de manera muy particular
cuando la ropa se despoja con inspiración.
No existen los caminos errados
en la orfebrería de tornar visible el cuerpo amado.
Especial, salvaje y envolvente es el arte
de ir descubriendo la mujer oculta
en la bruma de tules que cubre sus destrezas.
Labriegas de tierra fértil
las manos cultivan a fuego y agua
cada tramo de belleza,
hasta que, por fin, los labios saboreando lo prohibido,
vencen toda vulnerabilidad
quedándose un poco mas y sin respirar,
en la tersura de esa piel que deja libre la última ropa al caer.


Mujer perlada


Quien pudiera tener habilidad de volar muy alto,
un silbido que corte el silencio cuando se aquieta
el rumor de un arroyo o el canto de los pájaros.
Regocijarse en una lluvia de voz serena y melodiosa,
dormir bajo las estrellas con un sueño que alivie
y despertar en los brazos de una mujer perlada
tan solo por el tenue rocío que cae al amanecer.

domingo, 9 de agosto de 2015

Me come el alma

Las retamas perfuman el aire con sus flores,
los amancay tiñen de amarillo el firmamento
produciendo fenómenos visuales de esplendor
en las múltiples formas que toma el pensamiento.
Hacia la hora del crepúsculo, en perpetuo sobresalto,
es tan agradable el olor del bucólico paisaje
que no existe aterrantes tormentas que lo evaporen.
En cualquier recoveco de la casa perdura
su frescura en las tardes calurosas,
invitando a sentarse a disfrutarlo en las noches de luna,
mientras las cigarras cantan su canción filosa y monocorde
y algo de viento agita las ramas de los arbustos,
que solo es un fantasmón del monte
enseñándonos a recuperar, en lo simple, algunas alegrías.
Lo pastoril invade el deseo de una buena vida,
mientras la ciudad, convulsionada,
me come el alma para convertirme en un fantasma.


sábado, 8 de agosto de 2015

Oración pagana


Dioses salvajes y demóticos,
sin templo ni ofrendas de oro,
dioses de múltiples formas
variables con la inconstancia
¿por qué me persiguen sañudamente?
Siento mi rostro azotado por el aire,
quemando mi obscura piel
una mujer de atracción hipnótica
y belleza deslumbrante
me arrastra al fondo del embrujo
con la luz magnética de sus ojos,
haciéndome perder en la vorágine turbulenta
del dolor amargo y humillante
que ha quebrado el límite de mis sentidos
cayendo en el abismo del sacrilegio.
¿Que hacer para salvarme de esta condena?
¿Cómo liberar el encantamiento?
Dioses de manos despóticas,
que su malévola hueste de potencias nefastas
aleje de esta víctima mística
(que no se ve y casi ni se siente)
la desolación, el resquemor y desconfianza
que la tentación de un amor fácil
provoca con sus prometidos prodigios mágicos.
Y si está del destino el no alejarme
de los favores que me han sido solicitados
que pueda satisfacerlos según su voluntad.
Dioses salvajes y demóticos,
sin templo ni ofrendas de oro,
dioses de múltiples formas
variables con la inconstancia
¿por qué me persiguen sañudamente?
Siento mi rostro azotado por el aire,
quemando mi obscura piel
una mujer de atracción hipnótica
y belleza deslumbrante
me arrastra al fondo del embrujo
con la luz magnética de sus ojos,
haciéndome perder en la vorágine turbulenta
del dolor amargo y humillante
que ha quebrado el límite de mis sentidos
cayendo en el abismo del sacrilegio.
¿Que hacer para salvarme de esta condena?
¿Cómo liberar el encantamiento?
Dioses de manos despóticas,
que su malévola hueste de potencias nefastas
aleje de esta víctima mística
(que no se ve y casi ni se siente)
la desolación, el resquemor y desconfianza
que la tentación de un amor fácil
provoca con sus prometidos prodigios mágicos.
Y si está del destino el no alejarme
de los favores que me han sido solicitados
que pueda satisfacerlos según su voluntad.