lunes, 19 de diciembre de 2011

Maravilla


Marionetas que el día menos pensado,
como lista de palabras olvidadas, se habrán ido,
son las dudas que asedian, como en prisión exaltada,
la estabilidad cercada por errantes confusiones.
Aquella maravilla que llamamos tiempo,
que persigue y escapa, como barco a la deriva,
cual trovador de glosa y alas abiertas,
nos regala un cielo que comienza a aclarar,
dejándonos, como última tentación,
promesas hundidas en la arena del futuro.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Malabares

El duraznero sufrió el tiempo.
Le faltaron caricias… sobraron escarchas.
Vulnerable a aquellos días oscuros,
su tibieza en blanco y verde no germinó.
Los años han agregado ramas a su tronco,
pero no alegrías. Estaciones perdidas.
Desnudo de frutos, se perfuma de ausencias.
No muere de sentimiento vacío, porque cabalga,
entre sueños, su universo de hormigas.
Malabares que su madera fabrica,
para sentir que hay vida y no un callejón sin salida.


viernes, 16 de diciembre de 2011

Día perfecto


Mujer, te encuentras tendida,
y para ti, comienza el  verdadero idilio.
Sin fingimientos abres tus almas,
la de piel alborotada, palpable;
y esa otra, que llevas guardada
exclusivamente para este momento.
Eres como una estrella camino al cielo,
que no es el mismo que transitaron
los intentos de las simplezas adolescentes.
Ahora eres mujer embellecida de años
y aun estas ahí, vestida de novia
solo con el perfume del paso del tiempo.
Sus miradas se juntan en oculta historia.
El viento, afuera, sigue de largo,
arrastrando un pasado por demás cobarde.
En ti, algo quiere, que no termine este día perfecto.

Ilustración: "Mujer tendida" - Veronique Vaunat

jueves, 15 de diciembre de 2011

Exabruptos

Si guardara un instante,
en las puertas de la inspiración,
mi yo pasional y tu ser racional,
terminaría siendo ladrón de estrellas
en el café del fin del mundo. Desalentado.
Buscando respuesta a la gran pregunta.
que mi cordura en silencio se haría
como una última esperanza.
Por eso prefiero los exabruptos
de la desnuda imaginación, brotando
desde ese lugar inédito en que tu cuerpo,
por momentos, me amortaja.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Pequeño ser

Pequeño ser el deseo.
Su mínima fortaleza
no se inclina a la soledad,
ni ceja ante la angustia
que provoca la ausencia.
Cada vez que nos posee
su ángel, terco y andante
siempre ha de superar
los obstáculos de los no,
los absurdos y la pereza.
Y como frutas acidas,
deja un extraño sabor
de equilibrio perfecto
cuando, sus penadas ansias
por fin se satisfacen.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Melancolía

En el crepúsculo de alguna tarde,
de invocación guardando el aire,
la congoja de los arboles envuelve
las últimas palabras de los vientos.
La lluvia  sabe a mudanzas,
a despedida, a disgregada huella.
Desnuda desencantos la bruma
languideciendo añoranzas tardías.
Las cenizas de la melancolía
abren la puerta a otra oportunidad.
Es esta ilusión de clima indeciso
la que tiene un color especial,
de tiempo errante. Pueril. 

jueves, 8 de diciembre de 2011

Un poco de todo

Sombra de un destino

La tarde sinuosa trae un poco de todo.
No hace mucho, seguía huellas en el aire,
escritos en el cielo, la ruta de lo frágil.
Terminé vacío de mí.
Quité sicarios cerrojos despertando sin lazos.
Estoy de paso, me dije, en esta hora inverosímil,
veamos cuando hay de nuevo en el día.
Como siempre, de lejos, se ve más claro.
La locuacidad mundana hoy reina en mis sueños
como un orgasmo vital.
Entre el norte y el sur intento no resignarme
 a ser invisible silencio, cierro los ojos y tomo
un poco de todo de lo que me trae la tarde.


Ilustración: "Sombra de un destino" - Sauriaj

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Labriego

El velado deseo de mujer,
en ese  preciso lugar
donde los capullos
templan las aguas,
sabe a una eternidad.
Hija de un ahínco
que todos quieren remedar,
la mirada ritual,
buscando la belleza,
tiene aire de romance.
Un camino de señales,
por encima del hombro
tras de mí se viene,
y yo, labriego, le sigo.


Ilustración: "Labriego catalán reposando" - Joan Miró

Cortejo


Prometiendo en su letanía:
mi querida flor inexplorada
hoy te llevaré a navegar,
el único invitado espera,
como en una trinchera
de un abril olvidado,
que se abran las ventanas
para defender la alegría,
seducir marionetas
con dulces e hilos de seda,
mirar el cortejo del cielo
a las móviles nubes,
hacer una pausa en su viaje
en busca de una idea,
hacerse amigo del laberinto
y encontrar el frágil trazo
de su princesa perdida,
mil metros bajo el mar.

martes, 6 de diciembre de 2011

Oscuridad

Escritos ocultos,
por  razones íntimas,
el peor pecado.
Es un tesoro perdido,
aunque sean dos palabras,
o pequeños detalles
de lamentos inconclusos.
Un sueño sin opción
de una oportunidad
para ser compartido.
Lo escrito siempre es
letra que ilumina.
Sin voces solo existe
oscuridad.