lunes, 21 de enero de 2013

Adicto

Entre que cae la tarde
y retorna el amanecer,
me mudo en adicto a ti.
 Con voluntad serena,
me condeno a volver.
El cuerpo bordado
en encarnado azar,
y una hebra azabache,
en libre encuentro,
al tiempo de receso
se despeña sobre mí.

Solitario


Un amante solitario,
es un alma vagando
en la calle del abismo.

domingo, 20 de enero de 2013

Menguante

Me pierdo en el desvarío del canto,
en el eterno vagar de notas sonoras
que laxo, deja el viento en los árboles.
Una caja silenciosa, ampara sones
en caléndulas que visten las ventanas.
Simplemente solo, al azar y en la calle,
un concierto reclama una parte de mí
para encender armoniosas alboradas
vestidas de mágicos colores melodiosos.
El Do, amarilleante en su escala, empuja
el fulgente carmín de un vibrante Re mayor,
lánguido el Fa sostenido, azulino se pierde,
pequeño acompañante del naranja Sol.
Azulgranate el Si bemol cierra el tono.
Para cuando de la nota el ámbar La,
menguante, una luna me desnudará.

Ya


Ya te deje ir,
sin llantos,
sin tristeza.
Ya es tiempo
para pensar
una flor.

sábado, 19 de enero de 2013

Germinando

Yo soñaba con ventanas sin rejas,
una estación de arcoíris y mazapán,
un ritmo en guitarras de vuelo lunar.
Un cuadro pintado en una hoja seca,
una tarde de sur, moradora del verano.
Percibía un caleidoscopio en fa menor,
un árbol vacío de lágrimas y tristezas,
un dragón de chocolate y cola de nuez,
una amistad con abrazo de peluche,
y ciertas otras cosas jugando escondidas.
Fantaseaba un mundo festivo y perenne.
Entonces desperté germinado realidades,
para evocarme nuevamente en tus ojos.


Ilustración: "Germinando a la vida 2" - Maquiz Madriz

Cascada


Los amores perdidos bailan con la melancolía.
Cada exilio, es una hoja de otoño dejando espacio
a un algo hoy inexplorado que está avanzando,
con una profunda y hechicera melodía desconocida.
Quédate engarzada entre los dedos del sueño,
en eterna cita con esa cascada de seda blanca
donde apasionadamente retornas alucinante.
Voy por la rosa que cobijas en tu interior secreto,
descubriendo las memorias insaciables de tus nieves.
Allí, donde te prefiero así, volátil y etérea ternura.

viernes, 18 de enero de 2013

Inmolaciones

Vale la pena mantener nuestro secreto.
No te culpes por la sensación de vivir,
el juicio de las inmolaciones nocturnas
desperdicia toda lágrima y distancia.
No hay nubes de marzo en el poema amar.
Y todo lo demás es inocente apariencia,
nos cuesta la maestría de lo transitorio,
pero la mágica cita es curiosa y sublime.
Ese vibrar a primera vista cada trance,
en un volver a intentar, eterno y novedoso,
en que el mundo se nos abre, disimulado,
perdiendo toda noción de límite alguno
en las vigilias, con que rasgamos el encierro
de primitivos amores no correspondidos.
Y somos la historia de dos que soñaron
el privilegiado juego de las felices horas,
en las que jugamos lo íntimo de lo profano.




Se vende


Se vende un Yo en pedacitos.
Los hay pequeños, pura vocación,
otros irónicos  por la mañana,
algunos están de viaje por la vida
u ocultos en las letras de un libro.
Muchos, en torno a un ego ficticio.
Todos son infieles consigo mismo,
con una insomne lealtad al vivir.
A primera vista, es un Yo construible,
solo hay que encontrarle la vuelta.
Sospechoso  de treinta mil "te amo",
es sobreviviente de una amnistía
que dictó el suspiro de un ángel.
Tiene el corazón abierto a otra parte,
y es similar, en anverso y reverso.
Caminante de olvido en tregua,
es un Yo sin igual, excepcional.
Esta de oferta, a precio de ocasión.
Se puede ver una noche de arrojo,
solicitar turno en la orilla del mar,
en las cenizas de una gotita de sal.

Tarde azul

Hay veces que tu mirada,
guarda una adolescencia
abstracta de luna plena.
Una insaciable expresión
de acústica musa eterna,
vagando por ausencias
que asoman a contraluz,
en inesperados vaticinios
que preceden al tedio
en que te mudas prohibida.
Ya no juegas a ser niña
en la tarde azul de tu crecer.
Como promesa de futura mujer,
enfrentas la huerta del espejo
aliñando tu franca naturaleza
con vergeles en los que cultivas
recursos de amores impedidos.
Tú y la vida crecen juntas,
limitándome a contemplarte
desde la mullida tranquilidad
que brinda el sillón de los años.

File:Niña con espejo.JPG


Ilustración: "Niña con espejo" - Gonzalo Morales Saúrez

jueves, 17 de enero de 2013

Roce


Declaro abiertamente, que
la esencia de las flores,
no es para gente corriente.
En ella viven labios de miel,
cautivos efectos sublimes,
que los afortunados dioses
reciben con el último beso,
consustanciados con el néctar
que aviva casuales pasiones.
Ante ello, el común queda varado,
en insólito dilema eterno,
fluctuar, en la deriva del deseo,
cual terrenal hoja suelta,
o aspirar a ser casi divino,
si de un pétalo, acaso, recibe
un breve y  tenue roce.