miércoles, 13 de marzo de 2013

Senda

 

Hay dos muertos
en dos tumbas,
entre ellos,
un pueblo.
Hacia las doce, ella.
El, sobre las seis.
En medio,
solitario,
un callado salmo.
Las piedras unen
la ruta mortuoria,
bajo el ala fugaz
del atardecer.
Antes de ti,
señera Muerte,
la senda llevaba
el amor de dos.

Zapatos de tacón

Ridículo en sus límites,  sin manías vírgenes,
creó primero un final triste para la pasión.
El argumento era viejo, y el muy joven, todavía.
Sonaba a agravio contra una verdadera mujer.
De buen corazón, se propuso una creación,
algo especial, que retumbara en la ciudad.
Dos enamorados en un laberinto o algo así.
Algunas veces, lo pensaba perfecto, otras,
un extraño castigo marchito por el miedo.
Entonces, aburrido de sí mismo, y sin nada
coherente que decir, se tronaba los dedos
y paseaba en bicicleta sobre la luna llena.
Le calzaba zapatos de tacón a las gaviotas
y sentía que, con una canción de té con leche
le  llegaba la inspiración a su existencia.
Su simpleza, era un telegrama de cuarzo
que le repartían en el minuto treinta y uno,
tenía su corazón en luminosas sombras
y en los bolsillos, razones para seguir siendo
un novato de plástico temblando sueños.
Ni bello ni sublime se regenera en líquenes
con los que va cubriendo la tibieza de su piel.

LABERINTO

Ilustración: "Laberinto" Irene Agulló

martes, 12 de marzo de 2013

Adivinanza


Quiso escribir una buena historia de amor,
comenzó abriendo, tontamente, los grifos,
como una cuestión de primorosa certeza.
Por comodidad, se quitó el par de  zapatos
que por muy crujientes, distraían el caminar.
Solo y desterrado en la habitación de servicio,
juramentado ahora, a no seguirla esperando,
se atiborró en sus falsas caderas de azúcar.
Dibujó la figura de unos delicados acordes
y se puso a descifrar la adivinanza del amor.

Ilustración: "Zapatos Viejos" - Lito Cejas


lunes, 11 de marzo de 2013

Efímero

Añoro andar borrando recuerdos
y vivir, vagabundeando el abismo
de invitarme a un nuevo comienzo.
Cuando fui de prisa, quedé acallado
en las vísperas de acertijos carnales.
Estando quieto, fui demasiado lejos,
cerrando algunos buenos momentos.
Eso, tú lo sabias, yo no. Y aquí estoy,
arquitecto de una ceremonia formal
para todas las historias congruentes,
efímero albañil de viejas nostalgias.

Descontextualización de un sueño efímero

Ilustración: "Descontextualización de un sueño efímero" - Tonalli Melo Salvador

Estallido


Uno no sabe bien como, pero al final,
solo es sobreviviente de un espacio,
de viejas tautologías sentimentales
enterradas en placideces de espera.
No obstante, nunca  nos es suficiente
la sonrisa que roza la nota del piano,
ni la lluvia cayendo sobre el cuerpo,
o aquellas madrugadas de inocencia.
Sobrevivimos a la insulsa cárcel gris
en que despertamos ajenas realidades,
a despedidas que lucen principescas,
al estallido de todos los sueños rotos.
Somos devotos de secretas ausencias,
muchas veces, sencillamente y apenas,
nos conocemos sin llegar a conocernos.

domingo, 10 de marzo de 2013

Adioses

Un cuerpo que vacío,
se rinde al desengaño,
permite, indolente, que
las ondas del letargo
invadan, acorraladas,
subterfugios del alma.
Espectro que domina
a pesar de todo brío.
Presas de sí mismas,
con el dolor de estar
a punto de ir muriendo,
las pasiones se agrían
dentro de los adioses.
En ese infierno retenido,
los sentimientos decaen,
se salobra el agua dulce
opacándose la magia
de tantas horas perdidas.

Los Adioses, Los Que se Van, Los Que se Quedan

Ilustración: "Los Adioses" - Umberto Boccioni

sábado, 9 de marzo de 2013

Piruetas


No me busques como mendigo del amor.
Vuelo sobre el cielo en esos días sin ti.
El horizonte se me arquea sobre puentes,
piruetea sobre muros y fragmenta reglas.
Allí deseo ser, por lo menos, un arbusto seco
con raíces tal vez perforando todo concreto,
fiel guardián de ese vientecillo extinguido
que late como una canción de despedida,
o un tropiezo de amores, sin mucho sentido.
Salgo de mí y no se aceptan devoluciones.

Inoportunas

Como amantes inoportunas, las contradicciones
levantan la mirada sobre lo que queremos ocultar,
revelando, sin sentido, todas las verdades omitidas.

viernes, 8 de marzo de 2013

Descuido


Sobre el papel, una flor deshojada,
cual tempera de colores primarios
bosqueja, con paciencia gallarda,
atesorados sentimientos profundos.
Tal vez, un momento de inspiración,
o recuerdos que ya no se olvidan.
Fantasías que tientan en los sueños
a hurgar en cualesquiera espacios,
o en mentiras alojadas en el corazón.
Todo vale en un episodio de descuido.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Penado

El hombre despertaba los lunes por la mañana.
Su boca sabía a noche y a cenizas de ilusiones,
el agua le despertaba el día y un café el juicio.
Lentamente, corría sombras, aspirando a primera luz,
amaneceres difusos y hastíos flotando en sordina.
Buscaba nubes en el techo, adivinando el tiempo,
y en la pared, rayaba un jardín de silencio sepulcral.
Tan tristemente ciego de tener tanto de nada,
en extravíos de fantasma urbano se desperdiciaba.
Invisible, un reloj le prolongaba toda falsa espera,
luego razonaba con ese nadie que inventó su mirada.
Así hasta el domingo, en que volvía a recomenzar.
Peor que todo carcelero, su pensamiento le hacía resonar
el suplicio de haber perdido tiempo ha, la libertad.