En el rugir del alba,
imperceptiblemente,
en exilio voluntario,
los días se van acortando.
La realidad confinada
no lo percibe en su totalidad,
es un pequeño placer
solo reservado a los que,
insomnes de piel desnuda,
en un abuso de fuerza,
escudriñamos, el sutil sonido
de las cosas de la vida,
en los clamores del sol
a la hora feliz de ahuyentar
el espectro nocturno.
Pasó raudo diciembre,
y su reinado se merma
por pendones de segundos,
hasta ser corto y breve
llegado el mes de septiembre.
Inesperadamente, no muere.
De su menguar renace
en el inicio de su crecer.
La fuerza del sino nos refleja,
en su ciclo eterno que perdura,
mientras vamos perdiendo,
poco a poco, gallardura.
Algún retoño, a su tiempo,
nos ha de suceder.
Ilustración: "Retoño de un amor" - Shirley Cabanas Aguilar
Feliz Año nuevo y gracias por tu amistad. Abrazos.
ResponderEliminarRetoñitos fortalecidos para el 2012, gracias por ser parte de mi poesía, gracias por compartirla y dejar que mis palabras acaricien tu vida. Saludos desde Ecuador.
ResponderEliminarSiempre presente, siempre regreso a leerte y descubrirte.
ResponderEliminarSé feliz. Todo lo que puedas.
Un abrazo.
Alicia
Y cuando el otoño, gris y oro en sus alas, nos sorprenda,que nos pille con la maleta hecha, el equipaje ligero, pero el espíritu firme, como la espada.
ResponderEliminarUn beso enorme y feliz año, amigo, poeta.
Gracias por tu visita y tus lindas palabras, que me permiten venir a conocer tu poética.
ResponderEliminarHasta pronto, feliz año. Soco
Gracias Sergio, por el bello y poético comentario que dejaste en mi blog.
ResponderEliminarDe verdad para los que escribimos solo la mirada del otro o su emoción enriquece el sentido de nuestro peregrinar.
Que Dios o en quien creas te conceda este año aun aquello que no te animas a pedir pero que en silencio aguarda el momento de completarte.
Un beso María. Muchas felicidades