Una estrofa de disimiles famas,
nos aleja y nos une en palabras.
Tu claridad no brilla solo para mí,
pero de ella me apropio en el azul,
en esa reunión de cinco sentidos,
en que damos a la magia de sentir
la riqueza de fusionarnos cada vez
en el juego de disfrutar del
escribir.
Engaño la
expectativa de las horas
solo para
ser adjunto de tu realidad,
guardando
silencios de magnolias,
y lo esplendoroso de la ensoñación
que,
con precisa atracción de mitos
labrados sobre
la hiedra y el musgo
me prendan
en tus caminos de luz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario