
Un
brillante y oscuro cuerpo inconcluso,
anida en las brechas, reciclando vigilias.
Es un islote de agonizantes suspicacias,
deshabitado de duendes comprensivos.
Perdura
y respira sin ninguna expresión,
una
negra magia, lo naufragó mutilado
de todo posible vendaval de sentimientos.
Recibe sin ofrecer, cual barrica desfondada.
Insólito, perdura como transeúnte del vacío,
siguiendo los pasos vencedores del viento.
En ocasiones, recela de llamarse despecho.
"Despecho" encierra desamor y rencor. Buen poema. Malania
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